Por Unknown On 10:52 p.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
El café es parte de las mañanas de muchas personas que buscan despertar y ganar energía para comenzar su jornada. Sin embargo, dormir es esencial para recargar la pila, tomar una siesta aumenta tu estado de alerta, mejora tu memoria y te hace más creativo, entre otros beneficios.

No obstante, ahora cuando estemos somnolientos y deseosos de permanecer despiertos no tendremos que elegir entre dormir y beber café. Investigadores aseguran que consumir una taza de café antes de tomar una siesta de 20 minutos o menos puede hacernos sentir más alerta ya que aumenta el impacto de la cafeína en el cerebro.



Cuando se bebe café, la cafeína se absorbe a través del intestino delgado y pasa al torrente sanguíneo, donde llega al cerebro y se adhiere a los receptores que usualmente están ocupados por una molécula similar, llamada adenosina, responsable de cansancio natural. Al unirse a los receptores, la adenosina provoca somnolencia disminuyendo la actividad de las células nerviosas.

Al adherirse a los receptores, la cafeína acelera las células nerviosas. Por lo tanto, el efecto de vigilia tarda unos 20 minutos en aparecer.  De acuerdo con el reporte de Joseph Stromberg, dormir despeja naturalmente la adenosina del cerebro. Esto significa que dormir una siesta de no más 20 minutos reduce los niveles de adenosina en el momento justo que el efecto de la cafeína comienza, dando un efecto doble.

Aunque los científicos no han experimentado con esta idea, sí han realizado una serie de estudios en el Reino Unido y Japón para conocer las implicaciones de la “siesta del café” o  “coffee nap”.  Investigadores de la Universidad de Loughborough observaron que cuando los participantes cansados tomaron una taza de café seguida de una siesta de 15 minutos, tuvieron menos errores en un simulador de conducción, incluso si tenían problemas para permanecer despiertos.

Otro estudio halló que las “siestas de café” pueden ayudar a la gente a estar despierta por largos  periodos de tiempo sin necesidad de las habituales 8 horas de sueño.  En un experimento diferente, 24 hombres jóvenes permanecieron en estado de vigilia durante 24 horas solamente tomando siestas cortas.

Mientras que otra investigación mostró que la mitad de un grupo que tuvo “coffee naps” se desempeñó mejor que el grupo que fue suministrado con un placebo en lugar de café.

Así que ya sabes, si ves el día muy largo y pesado, mejor tómate un café y duerme unos 20 minutos.

Por Unknown On 2:53 p.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Unos científicos han descubierto que el cobre, trabajado para darle una estructura de espuma, podría proporcionar una nueva forma de convertir el dióxido de carbono (CO2) en sustancias industriales útiles, incluyendo el ácido fórmico.

Todo catalizador hecho con esta modalidad porosa del cobre presenta, en las reacciones en las que interviene el dióxido de carbono, grandes diferencias electroquímicas con respecto a otros catalizadores comparables. Así lo ha comprobado el equipo de Tayhas Palmore, Sujat Sen y Dan Liu, del Centro para la Captura y Conversión del CO2, dependiente de la Universidad Brown en Providence, Rhode Island, Estados Unidos.

El aumento incesante de los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera ha llevado a la comunidad científica a buscar formas de capturarlo que resulten rentables al permitir algún aprovechamiento práctico de ese CO2. Un método es capturar el CO2 emitido desde centrales eléctricas alimentadas por la combustión de materias como el carbón, y desde otras instalaciones, y usarlo como fuente de carbono para fabricar sustancias químicas que hasta ahora se han venido obteniendo de los combustibles fósiles. El problema es que el CO2 es muy estable, y reducirlo a una forma reactiva y útil no es fácil.

Durante mucho tiempo se ha estudiado al cobre como electrocatalizador para reducción del CO2, y es el único metal del que se sabe que puede reducirlo en hidrocarburos útiles. Ha habido algunas indicaciones de que, si se hace rugosa una superficie plana de cobre, se crearán más puntos activos para reacciones con el CO2. Pero no se ha avanzado tanto como para obtener resultados con proyección industrial clara.

La espuma de cobre, una modalidad de este metal que ha sido desarrollada hace unos pocos años, ha resultado tener, con los ajustes convenientes, las características que Palmore y sus colegas estaban buscando.

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Una espuma de cobre. El cobre es el único metal que reduce CO2 en hidrocarburos útiles. Una espuma de cobre ofrece poros y canales parecidos a los de una esponja, lo que proporciona más sitios activos para las reacciones del CO2 que una superficie simple. (Foto: Laboratorio de Tayhas Palmore / Universidad Brown)

Los experimentos con el nuevo tipo de espumas de cobre han mostrado que estas pueden convertir el CO2 en ácido fórmico, un compuesto usado a menudo como materia prima para microbios que producen biocombustibles, con una eficiencia mucho mayor que la conseguida por el cobre no poroso. La reacción produjo también pequeñas cantidades de propileno, un hidrocarburo útil que nunca antes había sido visto en reacciones en las que interviniera el cobre.

Ahora que está claro que la arquitectura porosa es fundamental, Palmore y sus colegas están trabajando en nuevos experimentos, destinados a ver qué pasa cuando tal arquitectura es modificada. Es probable que poros de diferentes profundidades o diámetros produzcan distintos compuestos a partir del CO2. A la larga, quizá se pueda ajustar la espuma de cobre para optimizar la producción del compuesto específico deseado en cada caso.


Por Unknown On 1:22 p.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Cuando los primeros astronautas lleguen a Marte, necesitarán oxígeno para respirar. Llevar a bordo el que precisarán para su estancia allí implicaría un peso extra considerable. Lo mismo se puede decir del oxígeno que se utilice para el sistema de propulsión en el trayecto de regreso a la Tierra. Obtener todo ese oxígeno a partir del dióxido de carbono de la atmósfera marciana es una opción más interesante. Una máquina que efectúa esta operación ya ha sido ideada y viajará a Marte en un vuelo no tripulado planeado para 2020.

Ese vuelo, que llevará al Planeta Rojo a un robot parecido al Curiosity (que aterrizó en Marte en 2012), también incluirá la citada máquina, MOXIE (por las siglas en inglés de Mars OXygen In situ resource utilization Experiment), una creación del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, Estados Unidos. Eso permitirá ponerla a prueba en condiciones reales.

Si todo marcha como está previsto, el sistema MOXIE, cuyo investigador principal es Michael Hecht, desempeñará un papel principal en abrir el camino hacia la exploración humana de Marte.

El aparato es una célula de combustible invertida especializada, cuya función primaria es consumir electricidad para poder producir oxígeno en Marte, donde la atmósfera es en un 96 por ciento dióxido de carbono. Si se demuestra que funciona en la misión a Marte de 2020, un sistema parecido al MOXIE podría ser utilizado más tarde para producir oxígeno a gran escala, tanto para sistemas de soporte vital con los que garantizar la vida de los viajeros humanos como para proporcionar el oxígeno líquido que se necesite para quemar el combustible del cohete que permitirá el viaje de retorno a la Tierra.

Se puede describir a MOXIE como una “célula de combustible que funciona a la inversa”. En una célula de combustible normal, el combustible es calentado junto con un oxidante (a menudo oxígeno) para producir electricidad. En este caso, sin embargo, la electricidad producida por una máquina separada se combinaría con el dióxido de carbono del aire marciano para producir oxígeno y monóxido de carbono.

En la Tierra, un sistema así no tendría sentido. Pero aplicado a Marte puede hacer viable una misión que de otro modo sería poco factible.

Incorporar a una nave un sistema para crear oxígeno que los exploradores humanos pudieran respirar sería extremadamente útil para una misión de cualquier duración. Pero además se consigue un ahorro de peso aún mayor al no tener que transportar a bordo en el trayecto de ida el oxígeno que el sistema de propulsión necesitará para el de vuelta.


Un plan a largo plazo para llevar humanos a Marte (y traerlos de regreso a la Tierra) se parecería a esta secuencia de operaciones: Primero, se enviaría al Planeta Rojo un pequeño reactor nuclear junto con una versión a mayor escala del instrumento MOXIE. A lo largo de un par de años, su tanque de oxígeno se iría llenando, en preparación para los visitantes humanos. Una vez llegasen los astronautas, tendrían ya esperándoles a punto su fuente de energía, su oxígeno y la infraestructura para la misión.

En definitiva, producir oxígeno en la superficie de Marte es probablemente la solución más sencilla por varias razones. Eliminaría, por ejemplo, la dificultad y el coste de enviar reservas de oxígeno líquido a Marte.

Para desarrollar el sistema MOXIE, el MIT trabajará con el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena, California. El JPL liderará el diseño y desarrollo de la carga útil, mientras que el MIT establecerá la arquitectura de misión, supervisará el desarrollo, y planeará las operaciones en la superficie de Marte.


El instrumento se beneficiará también de la experiencia de Jeffrey Hoffman, un antiguo astronauta, con cinco vuelos espaciales en su haber, a quien tuvimos el placer de entrevistar hace años, y que ahora es profesor en el Departamento de Aeronáutica y Astronáutica del MIT. De sus cinco viajes al espacio, quizá el más célebre fue el que realizó en 1993. Durante esa misión, los astronautas restauraron el rendimiento óptico del Hubble añadiendo instrumentos que corregían el problema de aberración esférica inherente al espejo primario del telescopio cuando fue lanzado en 1990. A esta operación de reparación en órbita se la sigue considerando como una de las misiones más ambiciosas emprendidas por la NASA en toda su historia.

 “Tuve la satisfacción de saber que probablemente aporté más a la astronomía al arreglar el Telescopio Espacial Hubble que lo que podría haber hecho como astrónomo en toda mi vida”, valora Hoffman. Durante su quinto vuelo, Hoffman, que posee una amplia experiencia en actividades extravehiculares (EVA), se convirtió en el primer astronauta en acumular más de 1.000 horas en el espacio a bordo de la lanzadera espacial. Su actividad científica le ha llevado a trabajar en investigaciones sobre trajes espaciales rígidos, y también en el programa científico de los robots SPHERES de la NASA, diseñados para operar en ingravidez dentro del interior de la Estación Espacial Internacional, impulsados por pequeñas hélices alimentadas con pilas eléctricas.


La ingeniera Bilge Yildiz, profesora en el MIT y experta en la tecnología utilizada para el sistema MOXIE, también tendrá un papel destacado en la preparación de la unidad que viajará a Marte.

A todo esto, ¿cuándo un ser humano pisará Marte por vez primera? Es una pregunta difícil de responder. Tanto Estados Unidos como Rusia tuvieron en su día planes para hacerlo, pero las sucesivas fechas se han ido posponiendo o incluso borrando definitivamente. Una misión independiente conocida como Mars One pretende enviar humanos al Planeta Rojo en años futuros. Sin embargo, y esto es importante, los voluntarios que se han presentado y han sido aceptados saben que, si llegase a materializarse este proyecto, no podrían regresar a la Tierra. 

Para toda misión tripulada a Marte financiada por gobiernos es imperativo que el viaje sea de ida y vuelta, y eso exige invertir mucho tiempo y dinero en hacer las cosas bien a fin de garantizar al máximo la seguridad de los astronautas.

VIA Algenis Guzman
SOURCE noticiasdelaciencia.com
Por Unknown On 9:15 p.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Los resultados de una nueva investigación sugieren que una taza de café diaria es capaz de ayudar a prevenir el deterioro de la vista y la ceguera potencial derivados de la degeneración retinal provocada por el glaucoma, la diabetes, o el simple envejecimiento.


En origen, el café contiene, en promedio, un 1 por ciento de cafeína, la más conocida de entre todas las sustancias que alberga. Pero hay otros de sus ingredientes que merecen atención, y que además están presentes en un porcentaje mayor, como por ejemplo el ácido clorogénico, que alcanza concentraciones de entre el 7 y el 9 por ciento, y que es un potente antioxidante capaz de contribuir de forma significativa a prevenir la degeneración de la retina en ratones, según revelan los resultados de un estudio llevado a cabo sobre ratones por el equipo de Chang Y. Lee, profesor de ciencia de los alimentos en la Universidad Cornell de Ithaca, Nueva York, Estados Unidos.

La retina es una capa delgada de tejido, situada en el fondo del ojo y provista de millones de células sensibles a la luz y otras células nerviosas que reciben y organizan la información visual. También es uno de los tejidos más activos metabólicamente, por lo cual demanda niveles altos de oxígeno y es propensa a sufrir estrés oxidativo. La falta de oxígeno y la producción de radicales libres conduce a daños en los tejidos y pérdida de visión.

Estudios anteriores han mostrado que el café también reduce el riesgo de padecer enfermedades crónicas como el Mal de Parkinson, el cáncer de próstata, la diabetes, el Mal de Alzheimer y el deterioro de la capacidad cognitiva asociada al envejecimiento.

SOURCE noticiasdelaciencia.com

Por Unknown On 9:28 a.m. | Archivado en , , | Con 0 comentarios
Un equipo de investigación está programando robots para que sean capaces de comunicarse con personas utilizando los gestos y el lenguaje corporal propios de los seres humanos, un paso importante hacia la introducción de robots humanoides en los hogares.

Investigaciones anteriores han demostrado que a las personas nos resulta difícil reconocer cuándo un robot que sostiene un objeto nos lo está ofreciendo para que le lo tomemos de su mano, ya que la conducta tradicional de los robots es parca, cuando no nula, en señales no verbales, a diferencia de la humana, en que una simple mirada y un movimiento de la mano bastan para dejarnos claro que alguien nos ofrece un objeto para que lo recojamos de su mano.



El equipo de la investigadora AJung Moon, del Departamento de Ingeniería Mecánica en la Universidad de la Columbia Británica (UBC) en Canadá, ha seleccionado como referencia para su trabajo al robot conocido con el nombre de "Charlie". Con él, se ha trabajado en la cuestión de cómo mejorar del citado modo la acción, aparentemente simple, de entregar un objeto a una persona.

El hecho de que un objeto pase de las manos de un humano a las de otro no tiene nada de extraordinario para nosotros. Lo hacemos infinidad de veces de manera cotidiana. Sin embargo, algo para nosotros tan sencillo como pasarle un plato al comensal de al lado en la mesa, o coger la herramienta que nos ofrece un compañero de trabajo, no es fácil si el individuo que sostiene el objeto o lo va a coger de nuestras manos es un robot.

Moon y sus colegas estudiaron los gestos espontáneos que más tendemos a hacer las personas con la cabeza, cuello y ojos durante la acción de pasarle una botella de agua a alguien. Con lo aprendido en las observaciones, el equipo de Moon probó entonces tres variaciones de esta interacción con Charlie y 102 voluntarios humanos.

Programar al robot para utilizar la mirada como una señal no verbal hizo la entrega más fluida, Moon y sus colegas hallaron que las personas cogían más pronto la botella de agua cuando el robot movía su cabeza para mirar a la zona donde esperaba que la botella de agua le fuese cogida por la mano humana, y luego miraba a los ojos de la persona.

Información adicional

Por Unknown On 8:30 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Investigadores del Instituto de Biomecánica (IBV) están trabajando en el desarrollo de un dispositivo integrado en textiles inteligentes capaz de medir la actividad cardiaca y la respiración del conductor para prevenir la somnolencia y la fatiga al volante. Se trata de un sistema de sensores no invasivo integrado en la cubierta del asiento y en el cinturón de seguridad del vehículo. Según explica José Solaz, director de Innovación de Mercados en Automoción del IBV, , “la variación de los ritmos cardiacos y respiratorios son buenos indicadores del estado del conductor, ya que están relacionados con la fatiga del mismo".



Es decir –añade– "cuando se entra en estados de fatiga o somnolencia aparecen modificaciones en la respiración y frecuencia cardíaca, por eso monitorizando estas constantes podemos detectarlas y avisar al conductor.

Hasta la fecha, no existía ningún dispositivo capaz de medir estas constantes de manera no invasiva en un coche y obteniendo un resultado equiparable a la medición en un laboratorio.

Probado en circuito cerrado   
 
El producto se está desarrollando en el marco del proyecto europeo Harken y el resultado final es un prototipo completamente funcional que consta de tres componentes principales, el sensor del asiento, el sensor del cinturón de seguridad, y el SPU (signal processing unit), que procesa los datos de los sensores en tiempo real. Además, gracias a su capacidad de integración, es completamente invisible para el usuario.  
     
José Solaz ha explicado que “el dispositivo ha sido probado por usuarios en circuito cerrado –en la escuela de conducción Luis Climent– para determinar su eficacia en condiciones de uso reales”.

El sistema de sensores no invasivo podrá ir integrado en la cubierta del asiento y en el cinturón de seguridad del vehículo

Dada su orientación a una rápida industrialización, el dispositivo Harken permitirá en breve disponer del vehículos a en la calle para testar el comportamiento del sistema en situaciones de tráfico real. De hech,o las pruebas preliminares “han obtenido unos resultados muy positivos y completamente fiables” ha confirmado Solaz. De esta manera, Harken ayudará en un futuro próximo a reducir los accidentes.

Un grave problema de seguridad vial 

Los accidentes de tráfico provocados por la fatiga representan un importante problema social y económico para la UE. En 2008, se produjeron más de 1.2 millones de accidentes de tráfico en la UE, con 1.5 millones de heridos y 38.000 muertos. Este tipo de accidente será la tercera causa de muerte y discapacidad mundial más frecuentes en 2020.

Los detectores de fatiga integrados en los componentes del vehículo pueden reducir este problema, salvando miles de vidas al año y reduciendo en miles de millones de euros los costes sanitarios. “Por esta razón, HARKEN supone una solución innovadora para la detección de la fatiga que puede suponer un gran avance en la seguridad vial” ha añadido José Solaz.

Financiado a través del 7º Programa Marco, dentro del Programa “Capacidades. Investigación en beneficio de las PYMES”, el proyecto HARKEN arrancó en julio de 2012.

El Instituto de Biomecánica participa en esta investigación junto al centro tecnológico Eesti Innovatsiooni Instituut y la Universidad de Manchester.

Este proyecto, liderado por la empresa BORGSTENA, reúne a un consorcio de Pequeñas y Medianas Empresas que producen componentes de vehículos (textiles para asientos - BORGSTENA, cinturones de seguridad - ALATEX, tejidos inteligentes - SENSINGTEX, y biosensores - PLUX), que llevarán a cabo la industrialización de este sistema. Además, el consocrio cuenta con la empresa FICOMIRROS como representación de los proveedores TIER1 de la industria del automóvil que es el puente con los fabricantes de vehículo completo, futuros integradores de esta tecnología.

Por Unknown On 11:25 a.m. | Archivado en | Con 0 comentarios
Un estudio sobre el agua en el Sistema Solar, llevado a cabo por la Universidad de Puerto Rico en Arecibo, ha señalado que el agua no es una característica única de la Tierra y que lunas como Europa o Titán —satélites de Júpiter y Saturno, respectivamente— tienen mayores cantidades de agua líquida que el planeta azul.

Concretamente, los expertos han destacado que Europa tiene el doble y Titán hasta 11 veces la cantidad de agua que poseen los océanos subsuperficiales de la Tierra.





El trabajo destaca que el agua es el compuesto más abundante en el Universo, ya que se compone del primer y el tercer elemento más abundantes, como son el hidrógeno y oxígeno, respectivamente. Lo que sí es una característica especial de la Tierra es el agua en estado líquido. En el Sistema Solar es más común verla en forma de vapor o hielo. Así, los científicos han explicado que tras la formación del Sistema Solar la mayor parte del agua terminó en los cuerpos planetarios más lejanos encerrada en forma de hielo, tanto en la superficie de los mundos como en su interior.

Por su parte, la Tierra al estar más cerca del Sol tiene poca agua, en términos relativos, y la mayoría en su superficie. "Si la Tierra es una roca húmeda, los satélites de Júpiter y Saturno son bolas de barro congelado", determinan los autores del estudio. El hielo de agua en estos satélites se distribuye de manera más uniforme a través de su interior que en cuerpos rocosos. Por el contrario, la cantidad de agua líquida en Encelado, un satélite de Saturno, y Marte son, según los científicos, demasiado grandes.
 
EUROPA PRESS
Por Unknown On 11:58 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Un equipo de investigación, encabezado por astrónomos de las universidades de Osaka e Ibaraki, usaron ALMA para observar una joven estrella de la constelación del Lobo (Lupus) conocida como HD142527. La imagen de ALMA muestra polvo cósmico —el material que da origen a los planetas— describiendo un anillo asimétrico alrededor de la estrella. Tras medir la densidad del polvo en la parte más densa del anillo, los astrónomos descubrieron que hay grandes posibilidades de que allí se estén formando planetas gaseosos gigantes como Júpiter o planetas rocosos como la Tierra. El área observada se encuentra lejos de la estrella, a una distancia cinco veces superior a la que separa al Sol de Neptuno. Esta es la primera vez que se encuentran indicios de formación planetaria tan lejos de la estrella central de un disco protoplanetario. El equipo pretende seguir usando ALMA para observar HD142527 y otros discos protoplanetarios con el fin de llevar a cabo una investigación más profunda y comprender mejor los procesos de formación planetaria.



A la fecha se han descubierto más de 1.000 planetas extrasolares, y es sabido que el Sol no es la única estrella que tiene planetas. En el marco de investigaciones de este tipo, los astrónomos han encontrado una gran variedad de planetas, tales como gigantes gaseosos similares a Júpiter que giran alrededor de estrellas centrales describiendo órbitas mucho más pequeñas que la de Mercurio, o bien planetas con una órbita mucho más grande que la de Neptuno. Pese a todos estos hallazgos, los astrónomos todavía no comprenden a cabalidad el proceso de formación de los planetas, lo que constituye hoy una de las grandes prioridades de la astronomía. Cada vez son más las observaciones orientadas a la exploración de zonas de formación planetaria alrededor de estrellas jóvenes.

Las estrellas recién nacidas tienen un anillo de polvo y gas que la rodean y que contiene el material a partir del cual se forman los planetas. Las recientes observaciones en infrarrojo cercano realizadas con el telescopio Subaru del Observatorio Astronómico Nacional de Japón (NAOJ, por su sigla en inglés) revelaron que los discos protoplanetarios presentan una estructura mucho más compleja de lo que se creía. En teoría, las estructuras en espiral o que presentan vacíos delatarían la presencia de planetas ocultos en el disco.

No obstante, es imposible calcular la cantidad de polvo y gas presente en la zona más densa del disco mediante observaciones en infrarrojo cercano debido a que, al ser fácilmente absorbida o dispersada cuando hay grandes cantidades de polvo, la luz infrarroja cercana no sirve para estudiar el núcleo de la zona más densa del disco. Ahí es donde entra en juego ALMA, que permite observar las ondas milimétricas y submilimétricas. Se trata de ondas de mayor longitud que la luz infrarroja cercana, por lo que son menos absorbidas por el polvo y permiten a los astrónomos estudiar el interior del disco. Antes, las observaciones de las ondas milimétricas y submilimétricas tenían la desventaja de que no permitían alcanzar una gran resolución espacial, pero con ALMA se ha mejorado considerablemente ese aspecto.

El equipo de investigación eligió la joven estrella HD142527 de la constelación del Lobo (Lupus) como objeto para observar con ALMA. Anteriormente, usando el telescopio Subaru para observar el disco alrededor de HD142527, los astrónomos habían descubierto un vacío dentro del disco, y les había llamado la atención la peculiar forma del disco exterior. Con ALMA se estudiaron las emisiones submilimétricas del anillo de polvo que circunda la estrella y se descubrió una distribución heterogénea, al observar que el costado norte es 30 veces más brillante que el lado sur. "Estamos muy sorprendidos con el brillo del lado norte", señala Misato Fukagawa, profesor asistente de la Universidad de Osaka que encabeza el equipo, quien agrega que "el área más brillante en el espectro submilimétrico se encuentra lejos de la estrella central, a una distancia equivalente a unas cinco veces la que separa al Sol de Neptuno. Nunca había visto un punto tan brillante en una posición tan alejada. Esta intensa emisión submilimétrica puede interpretarse como un indicio de que hay una gran cantidad de material acumulado allí, y cuando se acumula material suficiente, se pueden formar planetas o cometas. Para investigar esta posibilidad, medimos la cantidad de material".

Para calcular la cantidad de material a partir de la intensidad de la emisión submilimétrica, la temperatura de dicho material constituye un parámetro muy importante. El equipo midió la temperatura en la zona densa observando isotopómeros de monóxido de carbono que lo llevaron a plantear dos posibilidades: allí se gesta un planeta gaseoso gigante o bien un planeta rocoso. Si bien la cantidad de polvo y gas es comparable con la que suele haber normalmente en el Universo (con una razón de 1 a 100 en la proporción de polvo y gas), la región más densa es lo suficientemente masiva como para atraer grandes cantidades de gas gracias a su propia gravedad y formar planetas gaseosos gigantes con una masa varias veces superior a la de Júpiter.

Aunque se trata de un fenómeno similar al proceso de formación de estrellas en nubes cósmicas, es la primera vez que la observación de discos protoplanetarios permite inferir directamente la posible existencia de un proceso de formación planetaria. Otra posibilidad es la formación de una “trampa de polvo”, que provoca una acumulación excepcional en una parte del disco y que, de formarse dentro de él, puede dar nacimiento a planetas rocosos similares a la Tierra, pequeños cuerpos como los cometas o bien núcleos de planetas gaseosos. En ambos casos, hay altas probabilidades de que se estén formando planetas en la parte más densa del disco que rodea HD142527.

Estos dos principios de formación planetaria ya se habían postulado teóricamente hace más de 30 años. Los astrónomos parten del supuesto de que los planetas de nuestro Sistema Solar comenzaron a formarse mediante la colisión y fusión de una gran cantidad de polvo que, al agolparse, fue formando núcleos planetarios (protoplanetas) que, a su vez, terminaron transformándose en planetas luego de numerosas colisiones y fusiones. Algunos de estos núcleos capturan atmósferas masivas y forman gigantes gaseosos.

Hasta ahora se creía que en los sistemas planetarios similares a nuestro Sistema Solar ambos procesos se desarrollaban cerca de la estrella central (alrededor de las órbitas de Júpiter y Saturno), pero los resultados obtenidos con ALMA contradicen esa teoría. Munetake Momose, profesor de la Universidad de Ibaraki que participó en el estudio, afirma: "Una de las metas más importantes de ALMA es observar directamente los lugares donde se forman planetas. Nuestras observaciones permitieron ubicar un candidato de características únicas en un lugar excepcionalmente distante de la estrella central. Creo que ALMA nos reserva más sorpresas".

El equipo de investigación llegó a la conclusión de que hay dos procesos de formación planetaria posibles en el disco alrededor de HD142527. El próximo paso consiste en alcanzar un cálculo preciso de la cantidad de gas para saber de qué proceso se trata. Para ello, el equipo continuará sus observaciones con las funcionalidades incrementadas de ALMA. Fukagawa señala: "HD142527 es un objeto peculiar, de acuerdo con nuestros limitados conocimientos. Sin embargo, se han descubierto otros discos protoplanetarios asimétricos desde que comenzaron las operaciones de la etapa de Ciencia Inicial en ALMA. Nuestra meta final es revelar el proceso físico principal que explica la formación de los planetas. Para ello, es importante lograr una visión exhaustiva del proceso de formación mediante observaciones de numerosos discos protoplanetarios, y esperamos formar parte de esta importante misión". (Fuente: ALMA/DICYT)
Por Unknown On 1:42 p.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Nuevas e impactantes observaciones realizadas con el telescopio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) captan, por primera vez, los restos de una supernova reciente en presencia de grandes cantidades de polvo cósmico formado hace poco tiempo atrás. Si una cantidad suficiente de este polvo lograra realizar la peligrosa transición hacia el espacio interestelar, podría explicar cómo muchas galaxias adquirieron su aspecto oscuro y polvoriento.




Las galaxias pueden contener enormes cantidades de polvo y se cree que las supernovas son una de sus principales fuentes de producción, especialmente en el Universo primitivo. Pero la evidencia directa que demuestra la verdadera capacidad que tienen las supernovas de generar polvo ha sido muy escasa hasta el momento, y no da respuesta a los grandes volúmenes de polvo detectados en galaxias jóvenes y distantes. Sin embargo, observaciones realizadas con ALMA están cambiando este escenario.

"Hemos encontrado una masa de polvo de enormes proporciones concentrada en la parte central del material eyectado de una supernova relativamente joven y cercana", dijo Remy Indebetouw, astrónomo del Observatorio Radioastronómico Nacional de los Estados Unidos (NRAO) y de la Universidad de Virginia, ambos localizados en Charlottesville, Estados Unidos. "Esta es la primera vez que realmente hemos logrado obtener imágenes del lugar en donde se formó el polvo, lo que es de gran importancia para comprender la evolución de las galaxias".

Un equipo internacional de astrónomos usó ALMA para observar los brillantes remanentes de la Supernova 1987A, ubicada en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia enana que orbita la Vía Láctea a unos 160.000 años luz de la Tierra. La SN 1987A es la explosión más cercana alguna vez captada desde la observada por Johannes Kepler dentro de la Vía Láctea en 1604.

Los astrónomos predijeron que a medida que el gas se enfriara luego de la explosión, se formarían grandes cantidades de polvo una vez que los átomos de oxígeno, carbono y silicio se combinaran en las frías regiones centrales del remanente. No obstante, las primeras observaciones de la SN 1987A con telescopios infrarrojos, realizadas durante los primeros 500 días posteriores a la explosión, sólo detectaron una pequeña cantidad de polvo caliente.

Con la resolución y sensibilidad sin precedentes de ALMA, el equipo de investigación fue capaz de fotografiar el polvo frío, el que se encuentra en mayores proporciones y brilla intensamente en luz milimétrica y submilimétrica. Los astrónomos estiman que el remanente ahora contiene alrededor del 25 por ciento de la masa del Sol en polvo recién formado. Además, descubrieron que se habían generado importantes cantidades de monóxido de carbono y monóxido de silicio.

"La SN 1987A es un lugar especial, ya que no se ha mezclado con su entorno, es por esto que lo que observamos allí se generó allí", comenta Indebetouw. "Los nuevos resultados producidos por ALMA, los primeros de su clase, revelan un bloque conformado por el remanente de la supernova colmado de material que simplemente no existía hace unas décadas".

Sin embargo, las supernovas no solo pueden crear sino también destruir las partículas de polvo.

Cuando la onda expansiva de la explosión inicial se propagó hacia el espacio, produjo anillos brillantes de material, como se pudo apreciar en observaciones anteriores realizadas con el Telescopio Espacial Hubble de NASA/ ESA. Después de colisionar con esta capa de gas, expulsada por la estrella progenitora, una gigante roja, al acercarse al final de su vida, una parte de esta poderosa explosión cambió de dirección, devolviéndose hacia el centro del remanente. "En algún momento, esta onda de choque que viene de regreso colisionará con estos abultados cúmulos de polvo recién formado", indica Indebetouw. "Es probable que en ese punto alguna fracción del polvo sea desintegrado. Es difícil predecir exactamente cuánto, tal vez sólo un poco, posiblemente la mitad o dos tercios". Si una buena parte subsiste y logra alcanzar el espacio interestelar, podría explicar la abundante cantidad de polvo que los astrónomos detectan en el Universo primitivo.

"Las primeras galaxias contienen enormes cantidades de polvo y este posee un rol fundamental en la evolución de las mismas", dijo Mikako Matsuura de la Escuela Universitaria de Londres, Reino Unido. "Hoy sabemos que el polvo se puede generar de varias maneras, pero en los inicios del Universo la mayor parte debe haber provenido de las supernovas. Por fin tenemos una evidencia clara que avala esa teoría".
 
ESO
Por Unknown On 9:55 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Para terminar el año, las dos revistas científicas de referencia recopilan los hitos de la ciencia del 2013 en sus ediciones de esta semana. Mientras que Nature ha seleccionado las diez personalidades que han marcado los avances más importantes, Science hace referencia a las investigaciones. A pesar de variar en el formato, ambas coinciden en destacar el desarrollo de una nueva técnica de edición de ADN, el diseño de placas solares más baratas y eficientes y la clonación de células madre embrionarias.



Nature y Science, las dos revistas científicas de referencia, echan la vista atrás en sus ediciones de esta semana para recopilar los hitos científicos del 2013. Nature hace su top ten de investigadores, mientras que Science se centra en los descubrimientos.

Fen Zhang, un investigador del Instituto de Tecnología de Massachusetts (EE UU), es el protagonista del año para Nature. En enero, él y su equipo demostraron que el sistema CRISPR (Clustered Regularly Interspaced Palindromic Repeats) funciona en células eucariotas.

Este método es el que utilizan bacterias y arqueas para localizar y cortar secuencias de ADN. La técnica se basa en el mismo mecanismo para modificar el material genético, lo que permitirá diseñar tratamientos médicos personalizados.

El ranking de Science lo encabezan los últimos pasos en inmunoterapia contra el cáncer, un campo de la medicina donde los tratamientos están dirigidos estimular la capacidad del sistema inmunitario para luchar contra la enfermedad.

Otra de las menciones comunes de ambas publicaciones es la obtención de células madre embrionarias con la misma dotación genética que un adulto, es decir, clonadas. Un reto científico conseguido el pasado mes de mayo por un equipo de investigadores en el que se incluye una española.

“Nuestro descubrimiento permitirá generar células madre para pacientes con órganos o tejidos dañados”, indicaba Shoukhrat Mitalipov, uno de los biólogos responsables del avance y cuyo papel destaca Nature.

La última de las coincidencias tiene carácter energético: la generación de placas solares a partir de perovskita. En agosto, el físico de la Universidad de Oxford Henry Snaith, desarrolló una de las más prometedoras células solares a partir de este material, mucho más barato y eficiente que el silicio utilizado habitualmente.

Cerebros transparentes y miniórganos

Science destaca también el sistema de imágenes CLARITY, ‘claridad’ en español. En abril, un grupo de investigadores de la Universidad de Stanford (EE UU) daba a conocer este nuevo método que permite ver a través de los tejidos biológicos como si fueran transparentes.

Una vacuna contra el virus sincital respiratorio (VRS), que es la principal causa de hospitalización de niños, y la creación de miniórganos son otros dos de los avances seleccionados por los editores de la revista estadounidense.

Los primeros en llegar fueron los minicerebros, en agosto. Ya en noviembre, un equipo de investigadores con participación del Centro de Medicina Regenerativa (CMRB) y el Hospital Clínic de Barcelona anunciaba la obtención de minirriñones a partir de un cultivo de células de este órgano.

“La obtención de estos primordios celulares genera esperanzas para pensar que un día podamos usar nuestras propias células para regenerar órganos enfermos”, explicaba Juan Carlos Izpisúa Belmonte, director del CMRB.

Además, la demostración de que los rayos cósmicos que llegan a la Tierra están impulsados por las supernovas, los estudios sobre los procesos neuronales que ocurren durante el sueño y la medicina personalizada basada en el microbioma del organismo, completan la lista de Science.

Héroes de ciencia

Tania Simoncelli es una de las personas elegidas por la revista Nature como estandarte de la ciencia del 2013. La primera asesora científica de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) contribuyó a ganar la demanda que la organización había planteado contra las patentes sobre dos genes humanos que tenía la empresa estadounidense Myriad genetics.

A pesar de que la Oficina de Patentes de Estados Unidos había estado registrando patentes de genes durante casi 30 años, Simoncelli siempre lo consideró una amenaza para el derecho de los ciudadanos a acceder a su propia información.

Un poco antes, en abril, los ojos se dirigían a China. La Organización Mundial de la Salud anunciaba el 4 de ese mes que el virus H7N9, el de la gripe aviar, había mutado a una forma susceptible de infectar a personas.

Por su aportación a la investigación sobre este virus y su transmisión entre animales y humanos, Hualan Cheng aparece también en la recopilación de la revista británica.

Otras personalidades destacadas son Deborah Persaud, la viróloga que ayudó a demostrar que un bebé estadounidense nacido con VIH estaba libre del virus casi un año después de comenzar con el tramiento y Naderey Saño, el diplomático filipino que alertó sobre los efectos del calentamiento global tras las graves consecuencias del tifón Haiyan en Filipinas.

En el campo de la ciencia espacial cabe citar a Michel Mayor, que determinó que el exoplaneta Kepler-78b es el más parecido a la Tierra conocido hasta el momento, y Viktor Grokhovsky, por liderar los trabajos de recopilación de las partes del asteroide que cayó en Rusia el 15 de febrero.

Kathryn Clancy, que destapó las agresiones sexuales sufridas por las antropólogas durante las campañas de campo, completa la lista de la publicación.

Además, la última edición de la revista también ha seleccionado cinco perfiles científicos a los que aconseja seguir la pista en 2014. Entre ellos se encuentran Jean-Pierre Bourguignon, el próximo presidente del Consejo Europeo de Investigación, y Masayo Takahashi, el investigador japonés que tiene previsto utilizar células madre de pacientes para regenerar sus retinas.
 
SINC
Por Unknown On 9:34 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Los planetas bastante más ricos en carbono que la Tierra, incluyendo los definidos como planetas diamantinos, probablemente carezcan de mares debido a su naturaleza geoquímica, según las conclusiones a las que se ha llegado en una investigación reciente, financiada por la NASA.

El Sol es una estrella pobre en carbono, y por tanto la Tierra, que se formó de la misma nebulosa de la que surgió el Sol, está hecha en buena parte de silicatos, no de carbono. En cambio, las estrellas con mucho más carbono que el Sol presumiblemente deben contar a su alrededor con planetas muy ricos en carbono, y que quizá incluso poseen capas de carbono en su forma de diamante.

Mediante cálculos con modelos digitales sobre la geoquímica de esta clase de sistemas planetarios, el equipo de Torrence Johnson del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, en Pasadena, California, ha determinado que tales sistemas carecen de provisiones de hielo de agua que permitan abastecer a planetas y hagan posible la existencia de océanos en la superficie de aquellos que reúnan las condiciones adecuadas de temperatura y presión para la presencia de agua líquida.

En nuestro sistema solar, en cambio, el hielo de agua es abundante. La mera caída de cometas a la Tierra, durante una época del pasado lejano en la que las colisiones entre cuerpos celestes fueron muchísimo más frecuentes que hoy en día, pudo bastar para abastecer de agua la superficie de nuestro mundo.



Esta recreación artística muestra los destinos muy distintos de dos planetas iguales en todo excepto por el hecho de que en uno abunda mucho más el carbono que en el otro. El de la izquierda, hecho mayormente de rocas a base de silicatos, ha evolucionado hasta poseer océanos de agua líquida en su superficie, siendo por ello muy parecido a la Tierra. El de la derecha es mucho más rico en carbono, y debido a ello su evolución geoquímica lo ha convertido en un inmenso desierto, sin una gota de agua. Este preciado líquido parece ser un ingrediente imprescindible para la vida, por lo que todo apunta a que un planeta muy rico en carbono está condenado a no poder desarrollar vida en él. (Imagen: NASA/JPL-Caltech)

Según los cálculos del nuevo estudio, en los sistemas solares con mucho más carbono que el nuestro, ese carbono extra impediría, durante el proceso de formación de astros, que el oxígeno se combinase con el hidrógeno para formar agua.

Resulta irónico que el carbono, el elemento principal para la vida, si se vuelve tan abundante como en esos planetas, no solo no aumente las probabilidades de surgimiento de vida sino que las reduzca, tal como razona Jonathan Lunine de la Universidad Cornell en Ithaca, Nueva York, del equipo de investigación.

Por tanto, los planetas diamantinos con masa y fuerza de gravedad similares a las de la Tierra, por muy fascinantes que nos parezcan a los humanos dado el valor que para nosotros tienen los diamantes que tanto escasean en la Tierra, serán, si es que existen, mundos desérticos sin una gota de agua y desprovistos por completo de vida, nada que ver con el paraíso biológico que es la Tierra.

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Por Unknown On 8:55 a.m. | Archivado en | Con 0 comentarios
Una nueva y revolucionaria técnica de microscopía permite visualizar células a través de las paredes de dispositivos microfluídicos de silicio. La nueva tecnología, apta para la luz de la banda infrarroja cercana, podría ayudar a los científicos a lograr un mejor conocimiento sobre los rasgos que exhiben las células enfermas o infectadas, al poder observarlas mientras fluyen por dispositivos microfluídicos de silicio.

El silicio es comúnmente utilizado para construir dispositivos microelectrónicos. Y también para fabricar dispositivos microfluídicos del tipo popularmente conocido como "laboratorio de un chip", que pueden clasificar y analizar células basándose en sus propiedades moleculares. Los dispositivos de este tipo tienen muchas aplicaciones potenciales en investigación y para hacer diagnósticos, y su pequeño tamaño (el de un chip) es una gran ventaja, pero podrían ser aún más útiles si los científicos pudieran observar las células presentes dentro de los dispositivos.

Gracias al nuevo tipo de microscopio inventado por expertos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Cambridge y de la Universidad de Texas en Arlington, ambas instituciones en Estados Unidos, ahora ya es factible medir con precisión y fiabilidad muy elevadas el tamaño y la conducta mecánica de las células ubicadas al otro lado de la oblea de silicio que sirve de soporte para el dispositivo microfluídico.

La estrategia del equipo de Ishan Barman que lo ha hecho posible ha sido aprovecharse de que el silicio es transparente a los rayos infrarrojos y en especial a los de la banda infrarroja cercana. Los científicos adoptaron una técnica de microscopía que funciona enviando un haz láser a través de una muestra y luego dividiendo el haz en dos. Mediante la recombinación de esos dos haces y comparando la información transportada por cada uno, los investigadores pueden determinar la altura de la muestra y su índice de refracción, una medida de cuánto un material fuerza a la luz a desviarse al pasar a través de él.



Usando el nuevo sistema de captación de imágenes infrarrojas atravesando el silicio, los creadores de la técnica han obtenido esta imagen de glóbulos rojos de la sangre. (Gráfico: Cortesía de los investigadores)

La modalidad tradicional de esta técnica utiliza un láser de helio-neón, el cual produce luz visible, pero para la nueva modalidad los investigadores utilizaron un laser de titanio-zafiro que puede ser ajustado a longitudes de onda infrarrojas y en particular de la banda infrarroja cercana. Para este estudio, los científicos encontraron que la luz con una longitud de onda de 980 nanómetros es la que les funcionó mejor.

En el trabajo de investigación y desarrollo también han participado Narahara Chari Dingari, Bipin Joshi, Nelson Cardenas, Samarendra Mohanty, Jaqueline Soares y Ramachandra Rao Dasari.

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Por Unknown On 11:04 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
La arcilla, un material natural, barato y abundante, es el ingrediente clave para un supercondensador que puede operar a temperaturas muy altas y que ha sido desarrollado por el equipo de Pulickel Ajayan, de la Universidad Rice en Houston, Texas, Estados Unidos.

Ajayan y sus colegas han determinado que el supercondensador mantiene su eficiencia a temperaturas de hasta 200 grados centígrados (392 grados Fahrenheit) y posiblemente más allá.

El supercondensador podría ser utilizado para energizar dispositivos que se emplean en trabajos en los que son comunes las condiciones ambientales extremas, como por ejemplo las que debe soportar la maquinaria que hace perforaciones petroleras, las que afrontan los vehículos espaciales, e incluso las reinantes en un campo de batalla.

El propósito al diseñar este nuevo supercondensador es apartarse de los diseños clásicos que han estado limitados a operaciones que no impliquen altas temperaturas en los dispositivos electroquímicos.

Un supercondensador combina cualidades típicas de los condensadores con otras que son propias de las pilas eléctricas recargables.



Una pasta hecha con la arcilla y un electrolito especial permitió al equipo de Ajayan preparar láminas de material que pueden servir de electrolito así como de separador en el nuevo tipo de supercondensador de altas temperaturas. (Imagen: Grupo de Ajayan / Universidad Rice)

Los condensadores almacenan energía en forma de carga eléctrica, a diferencia de las pilas o baterías que la almacenan en forma química. Los supercondensadores son parecidos a los condensadores, pero poseen una capacidad muy superior de almacenar carga eléctrica en un espacio reducido. Los supercondensadores son ideales para aplicaciones en las que se necesite almacenar energía eléctrica en grandes cantidades, lo más cercano posible a las de una batería, pero también poder liberarla de manera rápida si así se requiere, como en un condensador.

La arcilla tiene una alta estabilidad térmica, una amplia área de superficie activa y una alta permeabilidad.

Aparte de una ligera caída en la capacidad observada en los ciclos de carga/descarga inicial, los supercondensadores se mantuvieron estables durante 10.000 ciclos de prueba en los experimentos. Tanto la densidad de potencia como la de energía mejoraron en dos órdenes de magnitud cuando la temperatura de operación se incrementó desde la temperatura ambiente hasta los 200 grados centígrados.

En el trabajo de investigación y desarrollo también han intervenido Arava Leela Mohana Reddy (ahora en la Universidad Estatal de Wayne en Detroit, Estados Unidos), Marco-Tulio Rodrigues, Hemtej Gullapalli y Kaushik Balakrishnan, de la Universidad Rice, así como Glaura Silva y Rachel Borges de la Universidad Federal de Minas Gerais en Brasil.

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Por Unknown On 9:48 a.m. | Archivado en | Con 0 comentarios
Se ha conseguido crear los mapas del campo gravitatorio de la Tierra de mayor resolución hasta la fecha. Y una de las cosas más llamativas que han mostrado estos nuevos mapas es que las variaciones gravitacionales de nuestro planeta son hasta un 40 por ciento mayores que lo previamente asumido.

Utilizando la información topográfica detallada obtenida desde el espacio por el transbordador espacial estadounidense, un equipo de especialistas germano-australiano, dirigido por Christian Hirt de la Universidad Curtin en Australia, ha mejorado la resolución de los anteriores mapas globales del campo gravitacional, haciéndolos varias decenas de veces más precisos.



El equipo de Hirt, Michael Kuhn, Sten Claessens y Moritz Rexer del Centro Geodésico de Australia Occidental adscrito a la Universidad Curtin, así como Roland Pail y Thomas Fecher de la Universidad Técnica de Múnich en Alemania, calcularon la gravedad en un punto por cada 200 metros de la Tierra para crear estos mapas gravitacionales con la más alta resolución. Muestran los cambios sutiles en la gravedad sobre la mayoría de las áreas terrestres de la Tierra.

Los nuevos mapas revelan que las variaciones de la gravedad sobre la Tierra son mucho más grandes de lo que se pensaba. El tirón gravitacional más pequeño de la superficie terrestre se experimenta en la cima del Monte Huascarán, del macizo del mismo nombre, en la parte peruana de Los Andes. El tirón gravitacional más fuerte de la superficie terrestre se experimenta cerca del Polo Norte.

Los mapas gravitacionales de alta resolución son necesarios en la ingeniería civil, por ejemplo, para la construcción de canales, puentes y túneles. A la industria minera también le pueden ser útiles.

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Por Unknown On 10:00 a.m. | Archivado en | Con 0 comentarios
Un grupo de investigadores estadounidenses ha analizado el fósil más completo de una cría del dinosaurio Parasaurolophus. Un adolescente había encontrado por casualidad el pequeño esqueleto en 2009 durante su visita a un parque natural de Utah (EE UU).

Investigadores estadounidenses han podido analizar el fósil de un bebé de Parasaurolophus, un dinosaurio que vivió hace más de 75 millones de años. Son los restos más jóvenes y completos de este animal encontrados hasta la fecha y han servido a los científicos para describir por primera vez cómo desarrolló la peculiar estructura ósea de su cabeza.



Los descubrimientos de este grupo de expertos del museo Raymond M. Alf de Paleontología y la Universidad de California, publicados en la revista PeerJ, “han permitido, por primera vez entender exactamente cómo estos ejemplares desarrollan su inusual ‘sombrero”, señala a SINC Andrew Farke, uno de los autores del estudio.

“Joe –como los científicos han bautizado al bebé– medía unos dos metros cuando murió y podía caminar durante horas”, explica el investigador del museo.

Los ejemplares de esta especie herbívora tenían un pequeño bulto de hueso que se transformaba en una cresta cuando se hacían adultos.

Además, “Parasaurolophus crecía con una rapidez ridícula. El análisis microscópico de sus huesos revela que el animal pasaba de ser tan pequeño como un niño a medir dos metros en menos de un año”, recalca Farke.

Tras años de análisis de Joe, los expertos han descubierto que la dirección del crecimiento del cráneo del Parasaurolophus es diferente a la de sus congéneres más cercanos. “Comienza a desarrollar su cresta mucho antes y crece durante más tiempo. Esta alteración le permite tener ese cráneo tan característico”, indica el investigador.

Un pequeño gran hallazgo

Las investigaciones no hubieran sido posibles si Kevin Terris, un estudiante de 17 años, no hubiera encontrado por causalidad el fósil en 2009.

El joven paseaba por el Monumento Nacional de Grand Staircase-Escalante, un parque natural del sur de Utah (EE UU) plagado de formaciones geológicas, cuando observó un pequeño saliente en una pared rocosa.

Terris comenzó a escarbar hasta lograr extraer la pieza que resultó ser el cráneo en miniatura de este dinosaurio.

Por Unknown On 9:36 a.m. | Archivado en , , | Con 0 comentarios
El ADN es el plano de construcción de la vida. ¿Podría también podría convertirse en la plantilla para fabricar una nueva generación de chips que en vez de estar basados en el silicio estuvieran basados en un material experimental conocido como grafeno?

Esa es la teoría a partir de la cual el equipo de la ingeniera química Zhenan Bao, de la Universidad de Stanford en California, ha desarrollado un revolucionario proceso de fabricación.

Bao, Anatoliy Sokolov y Fung Ling Yap, esperan resolver un problema que oscurece el futuro de la electrónica: Los consumidores esperan que los chips de silicio sean cada vez más pequeños, más rápidos y más baratos, pero los ingenieros temen que este ciclo acabe deteniéndose en un callejón tecnológico sin salida.

Esto se debe a cómo trabajan los chips de silicio.

Todo comienza con la noción de lo que es un semiconductor, un tipo de material que puede ser inducido a conducir o detener el flujo de electricidad. El silicio ha sido el material semiconductor más popular utilizado para fabricar chips.

La unidad básica de trabajo de un chip es el transistor. Los transistores son como pequeñas puertas que dejan pasar a la electricidad o impiden su paso, creando los ceros y unos que permiten la ejecución de un software.

Para producir chips más potentes, los diseñadores han hecho dos cosas simultáneamente: Reducir el tamaño de los transistores y lograr que esas puertas se abran y se cierren cada vez más rápido.

El resultado neto de estas acciones ha sido concentrar más electricidad en un espacio más reducido. Hasta el momento, esta filosofía de diseño ha permitido producir chips más pequeños, más rápidos, y más baratos. Pero tarde o temprano se llegará a un límite, a partir del cual el calor excesivo y otras condiciones indeseables perturbarán el funcionamiento interno de los chips de silicio más allá de lo tolerable.

Se necesita, por tanto, un material que permita fabricar transistores más pequeños, que operen más rápido y que usen menos energía.

El grafeno tiene las propiedades físicas y eléctricas necesarias para convertirse en el material semiconductor principal para esa nueva generación de chips, si se consigue desarrollar un modo eficaz de trabajar con él en cantidades industriales.

El grafeno es una lámina de carbono con un átomo de espesor. En ella, los átomos de carbono conforman una celosía hexagonal, similar a la de un panal de miel. Eléctricamente este enrejado de átomos de carbono es un conductor muy eficiente.


A la derecha se observa un "panal" de átomos de grafeno. A la izquierda, una doble hebra de ADN. Las esferas blancas representan iones de cobre, parte fundamental del proceso químico del ensamblaje. El fuego representa el calor que es un ingrediente esencial en la técnica. (Imagen: Anatoliy Sokolov)

Bao y otros investigadores creen que cintas de grafeno, colocadas extendidas una al lado de otra, podrían crear circuitos semiconductores. Teniendo en cuenta las pequeñas dimensiones del material y sus propiedades eléctricas favorables, las nanocintas de grafeno permitirían obtener chips muy rápidos, que además trabajarían con un consumo muy bajo de energía.

Sin embargo, como se puede imaginar, producir algo que tiene sólo un átomo de espesor y de 20 a 50 átomos de ancho es un desafío importante.

Para superar este desafío, el equipo de la Universidad de Stanford concibió la idea de usar el ADN como mecanismo de montaje.

Físicamente, las hebras de ADN son largas y delgadas, y tienen aproximadamente las mismas dimensiones que las cintas de grafeno que los investigadores quieren ensamblar de la manera más eficiente posible.

Químicamente, las moléculas de ADN contienen átomos de carbono, el material que forma el grafeno.

El equipo de Bao comenzó con un diminuto disco de silicio, a fin de tener el substrato para su transistor experimental. El disco fue sumergido en una solución de ADN de origen bacteriano y se usó una técnica ya conocida para "peinar" las hebras de ADN hasta dejarlas en forma de líneas relativamente rectas.

A continuación, el ADN sobre el disco fue expuesto a una solución de sal de cobre. Las propiedades químicas de la solución permitieron que los iones de cobre fueran absorbidos dentro del ADN.

El paso siguiente fue calentar el disco y bañarlo en gas metano, el cual contiene átomos de carbono. Una vez más, las fuerzas químicas entraron en escena y ayudaron de manera decisiva a llevar adelante el proceso de ensamblaje. El calor provocó una reacción química que liberó algunos de los átomos de carbono en el ADN y en el metano. Estos átomos de carbono libres se unieron rápidamente unos con otros formando "panales" estables de grafeno.

Los átomos sueltos permanecieron cerca de los respectivos sitios desde donde se desprendieron de las hebras de ADN, y de este modo conformaron cintas que siguieron la estructura del ADN.

El proceso con ADN agiliza de manera enorme la fabricación de las estructuras de grafeno, y a partir de aquí es fácil preparar un transistor. La nueva técnica demuestra por vez primera la viabilidad de emplear ADN para el montaje rápido de cintas de grafeno y para la fabricación subsiguiente de transistores plenamente funcionales.

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Por Unknown On 9:23 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Imagine edificios en los que las ventanas, además de permitir pasar la luz del sol, captan a la vez la energía solar que se necesita para satisfacer todas sus necesidades energéticas. Los cristales se convierten en células solares de alta productividad que ayudan a reducir la dependencia de los combustibles fósiles y avanzar hacia un medio ambiente más 'verde' y más limpio.

Este escenario todavía no es posible, pero un reciente estudio llevado a cabo en el ICFO (Instituto de Ciencias Fotónicas), en España, y publicado en la revista Nature Photonics, avanza en ese camino. Los científicos de este instituto han fabricado una célula solar orgánica óptima con un alto nivel de transparencia y una alta eficiencia de conversión de energía.



Según los autores, "esto supone un paso prometedor hacia las energías renovables asequibles, limpias, ampliamente utilizadas y urbanamente integradas" .

Hasta ahora, los paneles solares comerciales están, en su mayor parte, compuestos de unas células solares basadas en silicio cristalino, muy eficientes en la conversión de la radiación solar en energía eléctrica (aproximadamente 15% de eficiencia de conversión), pero con diversos obstáculos importantes para su máxima explotación.

Por ello deben ser correctamente orientados para recibir la luz solar directa y aun así están limitados en su capacidad para absorber la luz difusa. Por otra parte, son pesados, opacos, y ocupan mucho espacio.

A pesar de que la tecnología de las células solares orgánicas nació hace unos treinta años, es ahora cuando comienzan a atraer el interés de la comunidad científica debido a su bajo costo de producción.

Mientras que las células orgánicas aún no han alcanzado valores de eficiencia de las células de silicio, estas células fotovoltaicas orgánicas (OPV) han demostrado ser más ligeras, más flexibles (capaces de adaptarse a superficies curvas), y aún más sensibles a la luz difusa, así como la luz solar indirecta, por lo que las convierte en una de las tecnologías fotovoltaicas más atractivas para muchas aplicaciones de uso diario. Entre sus ventajas, una propiedad que las hace aún más interesantes es su potencial para ser implementadas como un dispositivo semitransparente.

Sin embargo, las OPV, como cualquier otra tecnología fotovoltaica, alcanzan su máximo de eficiencia de conversión de energía eléctrica con dispositivos opacos. Para convertir estas células en dispositivos transparentes, el electrodo de metal en la parte posterior debe ser diluido hasta sólo unos pocos nanómetros, lo que reduce drásticamente la capacidad del dispositivo para recoger la luz solar.

Los investigadores del ICFO han sido capaces de desarrollar una célula semitransparente, que incorpora un cristal fotónico, y alcanzar un rendimiento de la célula casi tan alto como su contraparte opaca.

El equipo colocó este cristal fotónico extra sobre la célula y fue capaz de aumentar la cantidad de luz infrarroja y ultravioleta absorbida por la célula, alcanzando una eficiencia de 5,6 % y a su vez, preservando una transparencia casi indistinguible respecto al  vidrio normal.

Los resultados obtenidos de eficiencia y transparencia hacen que estas células sean un producto muy competitivo para las tecnologías fotovoltaicas integradas en edificios (BIPV). Para llegar a tener una adecuada visión arquitectónica, el color de las células puede modificarse simplemente cambiando la configuración de las capas del cristal fotónico .

Jordi Martorell, profesor de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) en el ICFO y líder de este estudio, explica que las aplicaciones de este tipo de tecnología en BIPV "está a unos pocos pasos de ocurrir, pero la tecnología todavía no ha alcanzado su punto de saturación".

"El descubrimiento abre el camino para la innovación a otras aplicaciones industriales en el sector de la energía fotovoltaica transparente –continúa–. A medio plazo, se espera llegar a los altísimos niveles de transparencia y eficiencia necesarios para alimentar dispositivos como pantallas, tabletas y teléfonos inteligentes".

El futuro parece prometedor para estos dispositivos. El proyecto europeo Solution Processed High Performance Transparent Organic Photovoltaic Cells (SOLPROCEL), recientemente aprobado, permitirá a un consorcio, formado por los mejores investigadores e industrias europeos y dirigido por el ICFO, impulsar el estudio de la capacidad de estas células, mejorando su estabilidad y vida útil, así como la obtención del material necesario para elevar sustancialmente su eficiencia. (Fuente: Institut de Ciències Fotòniques) 
Por Unknown On 8:13 a.m. | Archivado en , , | Con 0 comentarios
Una investigación reciente realizada en Rusia respalda la idea de que el objeto de once mil toneladas que en febrero pasado entró en la atmósfera terrestre y explotó a poco más de 23 kilómetros de altura sobre la superficie de Chelyabinsk, Rusia, ya había colisionado con otro cuerpo del sistema solar (quizá como parte de un objeto mayor) o bien pasó tan cerca del Sol como para sufrir efectos destructivos de magnitud similar a la de esa colisión.



Los resultados de este estudio se han presentado públicamente en el Congreso Goldschmidt de Florencia, Italia.

Un equipo de investigadores del Instituto de Geología y Mineralogía, dependiente de la Rama Siberiana de la Academia Rusa de Ciencias, en la ciudad de Novosibirsk, ha analizado fragmentos del meteorito. El trozo principal del mismo cayó al fondo del Lago Chebarkul, cerca de Chelyabinsk, el 15 de febrero (ó 14 según otros husos horarios).

Aunque todos los fragmentos estudiados se componen de los mismos minerales, la estructura y textura de algunos fragmentos muestran que el meteorito había sufrido un proceso súbito e intensivo de fusión antes de ser sometido de nuevo a temperaturas extremadamente altas al entrar en la atmósfera terrestre.

El meteorito que cayó cerca de Chelyabinsk es de un tipo conocido como condrita LL5. Es bastante común que los meteoritos de esta clase hayan experimentado un proceso de fusión previo antes de caer en la Tierra. Esto seguramente significa que hubo una colisión entre el meteorito de Chelyabinsk y otro cuerpo en el sistema solar, o que el meteorito pasó muy cerca del Sol, tal como hemos dicho antes.

Basándose en el color y la estructura, el equipo de Victor Sharygin ha dividido los fragmentos del meteorito en tres tipos: claros, oscuros e intermedios. Los fragmentos más claros son los más comunes, pero los fragmentos oscuros aparecieron con una frecuencia creciente a lo largo de la trayectoria del meteorito, con la mayor cantidad localizada cerca de donde el objeto golpeó la superficie de la Tierra.

Los fragmentos oscuros incluyen una gran proporción de material de grano fino, y su estructura, textura y composición mineral muestran que tales bloques fueron formados por un proceso de fusión muy intensivo, probablemente debido una colisión con otro cuerpo o por su proximidad al Sol. Este material es distinto de la "corteza de fusión", la capa delgada de material en la superficie del meteorito que se derrite mientras viaja a través de la atmósfera terrestre y luego se solidifica.

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Por Unknown On 8:37 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Las pequeñas aeronaves no tripuladas conocidas como drones o como UAVs, por sus siglas en inglés, son robots aéreos semiautónomos cuya presencia en los cielos del mundo es cada vez más habitual. Sus primeras aplicaciones han estado en el ámbito militar y en el policial, con misiones tales como patrullar el espacio aéreo de una ciudad ante el temor de un atentado terrorista, espiar territorio enemigo durante una guerra o incluso realizar incursiones de ataque contra objetivos muy específicos, lo cual, esto último, ha cosechado muchas polémicas, sobre todo cuando los objetivos han sido blancos humanos. Sin embargo, poco a poco van apareciendo drones diseñados para otras aplicaciones y mucho más baratos.



Ahora es el turno de un nuevo dron diseñado por la Universidad Estatal de Michigan en Estados Unidos, y que está pensado para tareas de vigilancia agrícola en grandes campos de cultivo. La idea es que los drones de este tipo se vuelvan, con un precio lo bastante bajo y una utilidad lo bastante grande, tan comunes entre los enseres de una gran explotación agrícola como lo es por ejemplo el tractor.

El equipo de Bruno Basso, experto en ecosistemas, de la citada universidad, está usando este dron para ayudar a los agricultores a maximizar sus rendimientos agrícolas mediante la vía de mejorar su gestión del nitrógeno y del agua, así como también reducir los impactos medioambientales como por ejemplo la filtración de nitratos o la emisión de óxido nitroso.

Para esta iniciativa, el nuevo dron mide cómo los cultivos reaccionan ante el  estrés ambiental, el cual puede incluir situaciones como la sequía, la escasez de nutrientes, o el ataque de animales herbívoros. El dron sobrevuela el campo agrícola documentando el estado de prácticamente cada palmo cuadrado del terreno, con una resolución del orden de los centímetros. El conjunto global de datos da a los agricultores detalles valiosos y actualizados sobre el estado de salud de sus campos de cultivo.

Disponiendo de estos conocimientos, los agricultores pueden actuar de inmediato en las áreas problemáticas de su campo, solucionando muchos problemas antes de que empeoren demasiado, algo que mediante la inspección ocular a pie de cultivo les llevaría mucho más tiempo descubrir, y aumentaría notablemente su riesgo de pasar por alto alguna zona problemática.

El UAV tiene tres sensores: un radiómetro de alta resolución, una cámara térmica empleada para monitorizar la temperatura de las plantas y su nivel de hidratación, y un escáner láser que mide en centímetros la altura de cada planta individual. A diferencia de una avioneta convencional, el dron puede volar de manera segura a altitudes tan bajas como 30 metros (100 pies) o incluso menos, así como en unas condiciones meteorológicas muy diversas, con el único requisito de que el viento no sea muy fuerte. Al volar, este dron, al igual que otros UAVs, no necesita que ningún humano lo pilote desde tierra, ya que sigue un patrón preprogramado de vuelo mediante piloto automático que está pensado para reunir la mayor cantidad posible de datos del campo que sobrevuela y con la mayor economía de vuelo posible.

"El UAV es como una máquina de rayos X", resume Basso. "Antes de que podamos diagnosticar un problema, debemos reunir tantos detalles sobre el mismo como sea posible".

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Por Unknown On 9:46 a.m. | Archivado en | Con 0 comentarios
¿Por qué se forman astros, como por ejemplo las estrellas, a partir de materia en rotación? La cuestión, una de las más importantes de la astrofísica, no puede explicarse recurriendo tan solo a la fuerza de la gravedad.

Cuando Johannes Kepler propuso por primera vez sus leyes del movimiento planetario a principios del siglo XVII, no podría haber previsto el papel clave que los campos magnéticos cósmicos desempeñan en la formación de los sistemas planetarios. Hoy en día, se acepta cada vez más que en ausencia de campos magnéticos, la masa no sería capaz de concentrarse en cuerpos compactos como los de las estrellas y los agujeros negros.



En el caso de nuestro sistema solar, éste se formó hace 4.600 millones años a través de la condensación de una nube gigante de gas, cuya atracción gravitatoria concentró a las partículas en el centro, culminando con la formación de un gran disco. Sin embargo, estos discos de acreción son muy estables desde un punto de vista hidrodinámico ya que, según las leyes de Kepler del movimiento planetario, el momento angular se incrementa desde el centro hacia la periferia.

En definitiva, debe existir un mecanismo que actúa para desestabilizar el disco giratorio y que al mismo tiempo permite transportar la masa hacia el centro y el momento angular hacia la periferia, tal como argumenta Frank Stefani del Centro Helmholtz de Dresde-Rossendorf (HZDR, por sus siglas en alemán).

Ya en 1959, Evgenij Velikhov conjeturó que los campos magnéticos son capaces de provocar turbulencias dentro de flujos de rotación estable. Sin embargo, no fue hasta 1991 cuando los astrofísicos Steven Balbus y John Hawley comprendieron plenamente la importancia fundamental de la inestabilidad magnetorrotacional en la formación de estructuras cósmicas.

Para poder demostrar que la inestabilidad magnetorrotacional funciona realmente, hay que demostrar que los discos exhiben un grado determinado de conductividad eléctrica. En áreas de baja conductividad, como las "zonas muertas" de los discos protoplanetarios o las regiones alejadas de los discos de acreción que rodean a los agujeros negros supermasivos, el efecto de la inestabilidad magnetorrotacional resulta numéricamente difícil de evaluar y es, por lo tanto, tema de disputas científicas.

Oleg Kirillov y Frank Stefani, del Centro Helmholtz de Dresde-Rossendorf, han dado ahora con una nueva explicación teórica de este fenómeno, mostrando cómo exactamente los campos magnéticos también pueden causar turbulencias dentro de las "zonas muertas", y atando así los cabos sueltos que habían quedado tras los últimos avances fundamentales en este capítulo de la física.

Se confirma, por tanto, el importante papel de los campos magnéticos en la construcción de muchas de las estructuras del universo.

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