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El cometa C/2013 UQ4 (Catalina) fue observado en la misión NEOWISE de la NASA justo un día después de que pasara por su punto más próximo al Sol. El cometa resplandece de forma brillante en las longitudes de onda infrarrojas, con una cola de polvo que se extiende hasta unos 100.000 kilómetros (62.000 millas) a través del cielo. Su espectacular actividad se debe a la vaporización del hielo que ha sido conservado desde la época de la formación de los planetas, hace 4.500 millones de años.

C/2013 UQ4 tarda más de 450 años en dar una vuelta al Sol, y pasa la mayor parte de su tiempo muy lejos y a muy bajas temperaturas. Su órbita es además retrógrada, lo que implica que el cometa se mueve alrededor del Sol en la dirección opuesta a la que es típica de los planetas y asteroides.

Al principio se creía que el cometa era un asteroide, aunque raro (http://noticiasdelaciencia.com/not/8984/), ya que aparecía inactivo cuando fue descubierto el 23 de octubre de 2013 por la red de observación astronómica Catalina Sky Survey, dependiente de la Universidad de Arizona en la ciudad estadounidense de Tucson, y respaldada por la NASA.

En la misión NEOWISE, también se observó que el cometa estaba inactivo el 31 de diciembre de 2013, pero desde entonces se ha mostrado muy activo, siendo ello claramente observable por astrónomos de todas partes del mundo. Su actividad debería disminuir cuando se aleje lo suficiente del Sol.

[Img #21574]

La misión NEOWISE es una misión secundaria o capítulo diferenciado en el marco de la Misión WISE, que lleva a cabo el satélite astronómico del mismo nombre, WISE (por las siglas de Wide-field Infrared Survey Explorer), de la NASA.

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Por Unknown On 11:58 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Un equipo de investigación, encabezado por astrónomos de las universidades de Osaka e Ibaraki, usaron ALMA para observar una joven estrella de la constelación del Lobo (Lupus) conocida como HD142527. La imagen de ALMA muestra polvo cósmico —el material que da origen a los planetas— describiendo un anillo asimétrico alrededor de la estrella. Tras medir la densidad del polvo en la parte más densa del anillo, los astrónomos descubrieron que hay grandes posibilidades de que allí se estén formando planetas gaseosos gigantes como Júpiter o planetas rocosos como la Tierra. El área observada se encuentra lejos de la estrella, a una distancia cinco veces superior a la que separa al Sol de Neptuno. Esta es la primera vez que se encuentran indicios de formación planetaria tan lejos de la estrella central de un disco protoplanetario. El equipo pretende seguir usando ALMA para observar HD142527 y otros discos protoplanetarios con el fin de llevar a cabo una investigación más profunda y comprender mejor los procesos de formación planetaria.



A la fecha se han descubierto más de 1.000 planetas extrasolares, y es sabido que el Sol no es la única estrella que tiene planetas. En el marco de investigaciones de este tipo, los astrónomos han encontrado una gran variedad de planetas, tales como gigantes gaseosos similares a Júpiter que giran alrededor de estrellas centrales describiendo órbitas mucho más pequeñas que la de Mercurio, o bien planetas con una órbita mucho más grande que la de Neptuno. Pese a todos estos hallazgos, los astrónomos todavía no comprenden a cabalidad el proceso de formación de los planetas, lo que constituye hoy una de las grandes prioridades de la astronomía. Cada vez son más las observaciones orientadas a la exploración de zonas de formación planetaria alrededor de estrellas jóvenes.

Las estrellas recién nacidas tienen un anillo de polvo y gas que la rodean y que contiene el material a partir del cual se forman los planetas. Las recientes observaciones en infrarrojo cercano realizadas con el telescopio Subaru del Observatorio Astronómico Nacional de Japón (NAOJ, por su sigla en inglés) revelaron que los discos protoplanetarios presentan una estructura mucho más compleja de lo que se creía. En teoría, las estructuras en espiral o que presentan vacíos delatarían la presencia de planetas ocultos en el disco.

No obstante, es imposible calcular la cantidad de polvo y gas presente en la zona más densa del disco mediante observaciones en infrarrojo cercano debido a que, al ser fácilmente absorbida o dispersada cuando hay grandes cantidades de polvo, la luz infrarroja cercana no sirve para estudiar el núcleo de la zona más densa del disco. Ahí es donde entra en juego ALMA, que permite observar las ondas milimétricas y submilimétricas. Se trata de ondas de mayor longitud que la luz infrarroja cercana, por lo que son menos absorbidas por el polvo y permiten a los astrónomos estudiar el interior del disco. Antes, las observaciones de las ondas milimétricas y submilimétricas tenían la desventaja de que no permitían alcanzar una gran resolución espacial, pero con ALMA se ha mejorado considerablemente ese aspecto.

El equipo de investigación eligió la joven estrella HD142527 de la constelación del Lobo (Lupus) como objeto para observar con ALMA. Anteriormente, usando el telescopio Subaru para observar el disco alrededor de HD142527, los astrónomos habían descubierto un vacío dentro del disco, y les había llamado la atención la peculiar forma del disco exterior. Con ALMA se estudiaron las emisiones submilimétricas del anillo de polvo que circunda la estrella y se descubrió una distribución heterogénea, al observar que el costado norte es 30 veces más brillante que el lado sur. "Estamos muy sorprendidos con el brillo del lado norte", señala Misato Fukagawa, profesor asistente de la Universidad de Osaka que encabeza el equipo, quien agrega que "el área más brillante en el espectro submilimétrico se encuentra lejos de la estrella central, a una distancia equivalente a unas cinco veces la que separa al Sol de Neptuno. Nunca había visto un punto tan brillante en una posición tan alejada. Esta intensa emisión submilimétrica puede interpretarse como un indicio de que hay una gran cantidad de material acumulado allí, y cuando se acumula material suficiente, se pueden formar planetas o cometas. Para investigar esta posibilidad, medimos la cantidad de material".

Para calcular la cantidad de material a partir de la intensidad de la emisión submilimétrica, la temperatura de dicho material constituye un parámetro muy importante. El equipo midió la temperatura en la zona densa observando isotopómeros de monóxido de carbono que lo llevaron a plantear dos posibilidades: allí se gesta un planeta gaseoso gigante o bien un planeta rocoso. Si bien la cantidad de polvo y gas es comparable con la que suele haber normalmente en el Universo (con una razón de 1 a 100 en la proporción de polvo y gas), la región más densa es lo suficientemente masiva como para atraer grandes cantidades de gas gracias a su propia gravedad y formar planetas gaseosos gigantes con una masa varias veces superior a la de Júpiter.

Aunque se trata de un fenómeno similar al proceso de formación de estrellas en nubes cósmicas, es la primera vez que la observación de discos protoplanetarios permite inferir directamente la posible existencia de un proceso de formación planetaria. Otra posibilidad es la formación de una “trampa de polvo”, que provoca una acumulación excepcional en una parte del disco y que, de formarse dentro de él, puede dar nacimiento a planetas rocosos similares a la Tierra, pequeños cuerpos como los cometas o bien núcleos de planetas gaseosos. En ambos casos, hay altas probabilidades de que se estén formando planetas en la parte más densa del disco que rodea HD142527.

Estos dos principios de formación planetaria ya se habían postulado teóricamente hace más de 30 años. Los astrónomos parten del supuesto de que los planetas de nuestro Sistema Solar comenzaron a formarse mediante la colisión y fusión de una gran cantidad de polvo que, al agolparse, fue formando núcleos planetarios (protoplanetas) que, a su vez, terminaron transformándose en planetas luego de numerosas colisiones y fusiones. Algunos de estos núcleos capturan atmósferas masivas y forman gigantes gaseosos.

Hasta ahora se creía que en los sistemas planetarios similares a nuestro Sistema Solar ambos procesos se desarrollaban cerca de la estrella central (alrededor de las órbitas de Júpiter y Saturno), pero los resultados obtenidos con ALMA contradicen esa teoría. Munetake Momose, profesor de la Universidad de Ibaraki que participó en el estudio, afirma: "Una de las metas más importantes de ALMA es observar directamente los lugares donde se forman planetas. Nuestras observaciones permitieron ubicar un candidato de características únicas en un lugar excepcionalmente distante de la estrella central. Creo que ALMA nos reserva más sorpresas".

El equipo de investigación llegó a la conclusión de que hay dos procesos de formación planetaria posibles en el disco alrededor de HD142527. El próximo paso consiste en alcanzar un cálculo preciso de la cantidad de gas para saber de qué proceso se trata. Para ello, el equipo continuará sus observaciones con las funcionalidades incrementadas de ALMA. Fukagawa señala: "HD142527 es un objeto peculiar, de acuerdo con nuestros limitados conocimientos. Sin embargo, se han descubierto otros discos protoplanetarios asimétricos desde que comenzaron las operaciones de la etapa de Ciencia Inicial en ALMA. Nuestra meta final es revelar el proceso físico principal que explica la formación de los planetas. Para ello, es importante lograr una visión exhaustiva del proceso de formación mediante observaciones de numerosos discos protoplanetarios, y esperamos formar parte de esta importante misión". (Fuente: ALMA/DICYT)
Por Unknown On 2:09 p.m. | Archivado en | Con 0 comentarios
China lanzó el 25 de noviembre el satélite tecnológico-experimental Shiyan 5, desde la base de Jiuquan, a bordo de un cohete CZ-2D. El despegue, que se produjo a las 02:12 UTC, fue poco publicitado por las autoridades del país, lo que sugiere que pueda tener aplicaciones militares.

Algunas fuentes indican que se trata de un satélite experimental para probar instrumentos de observación de la Tierra de media o alta resolución. Estaría basado en la plataforma CAST-100 y estaría dotado de un panel solar lateral.

Por Unknown On 9:34 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Los planetas bastante más ricos en carbono que la Tierra, incluyendo los definidos como planetas diamantinos, probablemente carezcan de mares debido a su naturaleza geoquímica, según las conclusiones a las que se ha llegado en una investigación reciente, financiada por la NASA.

El Sol es una estrella pobre en carbono, y por tanto la Tierra, que se formó de la misma nebulosa de la que surgió el Sol, está hecha en buena parte de silicatos, no de carbono. En cambio, las estrellas con mucho más carbono que el Sol presumiblemente deben contar a su alrededor con planetas muy ricos en carbono, y que quizá incluso poseen capas de carbono en su forma de diamante.

Mediante cálculos con modelos digitales sobre la geoquímica de esta clase de sistemas planetarios, el equipo de Torrence Johnson del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, en Pasadena, California, ha determinado que tales sistemas carecen de provisiones de hielo de agua que permitan abastecer a planetas y hagan posible la existencia de océanos en la superficie de aquellos que reúnan las condiciones adecuadas de temperatura y presión para la presencia de agua líquida.

En nuestro sistema solar, en cambio, el hielo de agua es abundante. La mera caída de cometas a la Tierra, durante una época del pasado lejano en la que las colisiones entre cuerpos celestes fueron muchísimo más frecuentes que hoy en día, pudo bastar para abastecer de agua la superficie de nuestro mundo.



Esta recreación artística muestra los destinos muy distintos de dos planetas iguales en todo excepto por el hecho de que en uno abunda mucho más el carbono que en el otro. El de la izquierda, hecho mayormente de rocas a base de silicatos, ha evolucionado hasta poseer océanos de agua líquida en su superficie, siendo por ello muy parecido a la Tierra. El de la derecha es mucho más rico en carbono, y debido a ello su evolución geoquímica lo ha convertido en un inmenso desierto, sin una gota de agua. Este preciado líquido parece ser un ingrediente imprescindible para la vida, por lo que todo apunta a que un planeta muy rico en carbono está condenado a no poder desarrollar vida en él. (Imagen: NASA/JPL-Caltech)

Según los cálculos del nuevo estudio, en los sistemas solares con mucho más carbono que el nuestro, ese carbono extra impediría, durante el proceso de formación de astros, que el oxígeno se combinase con el hidrógeno para formar agua.

Resulta irónico que el carbono, el elemento principal para la vida, si se vuelve tan abundante como en esos planetas, no solo no aumente las probabilidades de surgimiento de vida sino que las reduzca, tal como razona Jonathan Lunine de la Universidad Cornell en Ithaca, Nueva York, del equipo de investigación.

Por tanto, los planetas diamantinos con masa y fuerza de gravedad similares a las de la Tierra, por muy fascinantes que nos parezcan a los humanos dado el valor que para nosotros tienen los diamantes que tanto escasean en la Tierra, serán, si es que existen, mundos desérticos sin una gota de agua y desprovistos por completo de vida, nada que ver con el paraíso biológico que es la Tierra.

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Por Unknown On 8:04 a.m. | Archivado en , , | Con 0 comentarios
Unos astrónomos, utilizando datos de los telescopios espaciales Kepler y Spitzer de la NASA, han creado el primer mapa de las nubes de un planeta situado en órbita a una estrella distinta del Sol. Este planeta, conocido como Kepler-7b, es un gigante gaseoso como Júpiter pero muchísimo más caliente que éste.

Estudios previos a partir de datos obtenidos con el Spitzer han resultado en mapas de temperatura de planetas en órbita a otras estrellas, pero éste es el primer vistazo a las estructuras nubosas de un mundo distante.



En el exoplaneta Kepler-7b, la meteorología es altamente predecible, tal como han comprobado unos científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, Estados Unidos, y otras instituciones: En un día cualquiera, el exoplaneta, que está a casi 1.000 años-luz de la Tierra, está densamente nublado de un lado, mientras que en el otro probablemente reina un tiempo claro y despejado.

El nuevo trabajo constituye la vez primera en que se logra cartografiar la distribución de nubes de un exoplaneta.

El equipo internacional de Brice-Olivier Demory, del Instituto Tecnológico de Massachusetts en Cambridge, Estados Unidos, observó que uno de los hemisferios de Kepler-7b está cubierto con una densa capa de nubes, mucho más densa que el más encapotado y plomizo de los cielos de la Tierra, y es tan tupida que refleja una porción significativa de la luz de su estrella. Este escudo de nubes hace al planeta más fresco que otros de su tipo, creando un entorno que fomenta la formación de más nubes en él.

Demory y sus colegas también analizaron la luz proveniente de Kepler-7b en varias fases de su órbita, encontrando que gran parte de la reflectividad del planeta se debe a la presencia de nubes, y que esta cubierta de nubes se distribuye de forma desigual.

Kepler-7b está entre los primeros exoplanetas identificados a partir de observaciones hechas por el telescopio espacial Kepler, de la NASA. Desde entonces, se han confirmado más de 130 planetas de fuera de nuestro sistema solar detectados inicialmente por el Kepler.

Al planeta Kepler-7b se le considera un Júpiter caliente, ya que se compone principalmente de gas y es alrededor del 50 por ciento más voluminoso que Júpiter, aunque tiene sólo la mitad de su masa.

Aún no está del todo claro el motivo exacto de tan marcado contraste entre hemisferios en cuanto a cubierta nubosa.

La meteorología de Kepler-7b debe ser muy distinta a la de la Tierra, y no solo por ser un planeta gigante gaseoso, sino también porque su temperatura se estima que es de entre 800 y 1.000 grados centígrados (entre 1.500 y 1.800 grados Fahrenheit aproximadamente). Por supuesto la temperatura es muy tórrida, pero, gracias a las nubes, menos alta que la que debería tener por su gran proximidad a su estrella, tan solo 9 millones de kilómetros, una distancia menor a la existente entre Júpiter y algunas de sus lunas.

En la investigación también han trabajado Julien de Wit, Nikole Lewis, Andras Zsom y Sara Seager del MIT, Jonathan Fortney de la Universidad de California en Santa Cruz, Heather Knutson y Jean-Michel Desert del Instituto tecnológico de California (Caltech) en Pasadena, Nikku Madhusudhan de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut, y Nicolas Cowan de la Universidad del Noroeste en Evanston, Illinois, todas estas instituciones en Estados Unidos, así como Kevin Heng de la Universidad de Berna en Suiza, Michael Gillon de la Universidad de Lieja en Bélgica, y Vivien Parmentier del Centro Nacional francés para la Investigación Científica (CNRS).

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Por Unknown On 8:56 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Dos equipos internacionales de astrónomos han utilizado las capacidades de ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) para estudiar en detalle los chorros que emiten los enormes agujeros negros del centro de las galaxias y observar cómo afectan a su entorno. Han logrado, por un lado, la mejor imagen obtenida hasta el momento del gas molecular que rodea a un agujero negro cercano y poco activo y, por otro, han captado un inesperado destello de la base de un potente chorro cercano a un agujero negro distante.
 


En el centro de casi todas las galaxias del universo hay agujeros negros supermasivos con masas de más miles de millones de veces la masa del Sol, incluso en nuestra propia galaxia, la Vía Láctea. En un pasado remoto, estos extraños objetos eran muy activos, engullendo enormes cantidades de material de sus alrededores, resplandeciendo con un brillo cegador y eyectando diminutas fracciones de esa materia a través de chorros extremadamente potentes. En el universo actual, la mayor parte de los agujeros negros supermasivos son mucho menos activos que en su juventud, pero la interacción entre los chorros y su entorno aún sigue moldeando a las galaxias.

Dos nuevos estudios publicados hoy en la revista Astronomy & Astrophysics, han utilizado ALMA para sondear los chorros de los agujeros negros a escalas muy diferentes: un agujero negro cercano y relativamente tranquilo en la galaxia NGC 1433 y un objeto muy distante y activo llamado PKS 1830-211.

"ALMA ha revelado la existencia de una sorprendente estructura espiral en el gas molecular cercano al centro de NGC 1433," afirma Françoise Combes (Observatorio de París, Francia), autora principal del primer artículo. "Esto explica cómo fluye el material hacia el interior para alimentar al agujero negro. Con estas nuevas y precisas observaciones de ALMA hemos descubierto un chorro de material que fluye fuera del agujero negro, extendiéndose solo unos 150 años luz. Es el chorro molecular de este tipo más pequeño observado hasta ahora en una galaxia externa".

El descubrimiento de este chorro, que está siendo arrastrado junto con el chorro desde el agujero negro central, muestra cómo este tipo de chorros pueden frenar la formación estelar y regular el crecimiento de los bulbos centrales de las galaxias.

En PKS 1830-211, Ivan Martí-Vidal (Universidad Chalmers de Tecnología, Observatorio Espacial de Onsala, Onsala, Suecia) y su equipo también han observado y agujero negro supermasivo con un chorro, pero este es mucho más brillante y activo y se encuentra en el Universo temprano. Esto resulta inusual ya que su brillante luz, en su camino hacia la Tierra, topa con una galaxia masiva, dividiéndose en dos imágenes debido a la lente gravitatoria.

De vez en cuando, de repente los agujeros negros supermasivos engullen una gran cantidad de masa, lo que aumenta la potencia de los chorros y provoca que la radiación aumente a las energías más altas. Ahora, ALMA ha captado, por casualidad, uno de estos eventos en PKS 1830-211.

"Observar con ALMA este caso de “indigestión” de un agujero negro ha sido totalmente casual. Estábamos observando PKS 1830-211 con otros fines y entonces detectamos sutiles cambios de color e intensidad en las lentes gravitatorias. Tras estudiar con detalle este comportamiento inesperado llegamos a la conclusión de que estábamos observando, por un golpe de suerte, en el momento adecuado, justo cuando nueva materia fresca entraba en la base del chorro del agujero negro", afirma Sebastien Muller, uno de los coautores del segundo artículo.

El equipo también quiso saber si este violento evento fue captado por otros telescopios y se sorprendieron al detectar una clara señal en rayos gamma gracias a las observaciones de monitorización del satélite Fermi-LAT. El proceso que causó el aumento de radiación en longitudes de onda largas, captadas por ALMA, fue también el responsable del gran aumento de brillo en el chorro, alcanzando las energías más altas que pueden obtenerse en el Universo.

"Es la primera vez que se establece una conexión tan evidente entre los rayos gamma y las ondas de radio submilimétricas partiendo de la observación del chorro de un agujero negro", añade Sebastien Muller.

Las dos nuevas observaciones son solo el inicio de las investigaciones de ALMA en torno a los trabajos relacionados con los chorros de agujeros negros supermasivos, tanto cercanos como distantes. El equipo de Combes ya está estudiando otras galaxias activas cercanas con ALMA, y se espera que el singular objeto PKS 1830-211 sea el centro de muchas otras investigaciones futuras con ALMA y otros telescopios.

"Aún queda mucho por conocer acerca de cómo los agujeros negros pueden crear esos enormes y energéticos chorros de materia y radiación", concluye Ivan Martí-Vidal. “Pero los nuevos resultados, obtenidos incluso antes de que se completara la construcción de ALMA, muestran que es una potente herramienta, única para sondear estos chorros — ¡y los descubrimientos no han hecho más que empezar!".
 
ESO

Por Unknown On 8:39 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
La sonda espacial Cassini, de la NASA, ha detectado en Titán, una de las lunas de Saturno, propileno, sustancia que se utiliza en la elaboración de polipropileno, un plástico de uso muy común para infinidad de enseres, desde envases de alimentos, hasta el parachoques (bómper o defensa) tan imprescindible en los automóviles.

Ésta es la primera detección inequívoca de ese ingrediente para plásticos en otro mundo.

La pequeña cantidad de propileno detectada en Titán se captó en una capa baja de la atmósfera mediante el espectrómetro infrarrojo CIRS de la citada nave.

La detección de esa sustancia química por el equipo de Conor Nixon, del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA en Greenbelt, Maryland, Estados Unidos, resuelve un enigma con el que se han venido topando los científicos desde las observaciones hechas por la sonda espacial Voyager 1 de la NASA en 1980. Muchos de los gases de la espesa atmósfera de Titán fueron identificados a partir de observaciones de la Voyager 1 como hidrocarburos, los compuestos que constituyen el petróleo y otros combustibles fósiles en la Tierra.

En Titán, los hidrocarburos se forman a partir de que la luz solar descomponga metano, que es el segundo gas más abundante en la atmósfera de ese astro. Los productos de esa descomposición pueden enlazarse formando cadenas con dos, tres o más átomos de carbono. La familia de sustancias químicas cuyas moléculas albergan dos átomos de carbono incluye al etano, bien conocido en la Tierra como gas inflamable. El propano, otro combustible de uso común en la Tierra, pertenece a la familia de sustancias con moléculas que albergan tres átomos de carbono.

Anteriormente, los científicos identificaron gracias a la misión Voyager la presencia del propano, el miembro más pesado de esa familia de los tres átomos de carbono, y también reconocieron al propino (metilacetileno), uno de los miembros más ligeros. Sin embargo, las sustancias químicas de peso medio, una de las cuales es el propileno, no aparecían por ningún lado.

Los científicos fueron descubriendo más y más sustancias químicas en la atmósfera de Titán, mediante observaciones hechas desde la Tierra o desde el espacio, pero ni rastro del propileno.

Ahora, por fin, se ha detectado propileno. El logro ha sido posible gracias a un análisis más detallado de los datos obtenidos por el espectrómetro infrarrojo CIRS de la Cassini.

Esta medición fue muy difícil de hacer porque la tenue "firma" del propileno aparece, en los datos del espectro, "apretujada" junto a firmas mucho más fuertes de sustancias químicas de composición parecida, lo que dificulta mucho discernir la firma del propileno, tal como aclara Michael Flasar, científico del Centro Goddard de Vuelos Espaciales y principal investigador del equipo del espectrómetro CIRS.

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Por Unknown On 9:51 a.m. | Archivado en , , | Con 0 comentarios
Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto un planeta joven que no orbita ninguna estrella sino que flota libremente. Los expertos han explicado que el planeta, al que han llamado 'PSO J318.5-22', se formó hace 12 millones de años, se encuentra a 80 años luz de distancia de la Tierra y tiene una masa tan sólo seis veces la de Júpiter.

El planeta ha sido identificado por su débil y única firma de calor por el telescopio Pan-STARRS 1, de amplio campo telescopio de rastreo. Las observaciones mostraron también que tiene propiedades similares a las de los planetas gigantes gaseosos que orbitan alrededor de estrellas jóvenes. Sin embargo, 'PSO J318.5-22' se mueve por sí mismo, sin una estrella madre.

"Nunca antes se había visto un objeto flotando libremente en el espacio que se parezca a esto. Tiene todas las características de los planetas pequeños que se encuentran alrededor de otras estrellas, pero está a la deriva por ahí solo", ha apuntado uno de los jefes del estudio, Michael Liu, quien ha apuntado que, se "había preguntado con frecuencia si podían existir tales objetos" y ahora tiene la respuesta.

Durante la última década, los planetas extrasolares han sido descubiertos a un ritmo rápido, con cerca de un millar encontrados por métodos indirectos, como el tambaleo o atenuación de sus estrellas madre inducidas por el planeta.

Sin embargo, sólo un puñado de planetas han sido fotografiados directamente, todos los cuales son alrededor de estrellas jóvenes (de menos de 200 millones de años).

"Los planetas encontrados por imagen directa son muy difíciles de estudiar, ya que están justo al lado de las estrellas mucho más brillantes de acogida. 'PSO J318.5-22' no está orbitando una estrella por lo que será mucho más fácil para nosotros para estudiar', ha indicado el investigador.

Según ha explicado el autor del trabajo, que ha sido publicado en Astrophysical Journal Letters, con las observaciones a este nuevo objeto se conseguirá "una visión maravillosa sobre el funcionamiento interno de los planetas gaseosos gigantes como Júpiter poco después de su nacimiento".

Fuente: EUROPA PRESS
Por Unknown On 10:05 a.m. | Archivado en , , | Con 0 comentarios
El cometa C/12 S1 ISON podría presentar una “desintegración inminente”, de acuerdo con el astrónomo de la Universidad de Antioquia Ignacio Ferrín, en Colombia, quien comparó la curva de luz de este objeto con la de otros diez cometas que en el pasado se desintegraron.

La predicción sobre el comportamiento de ISON fue hecha por el profesor Ferrín desde el mes de julio del presente año, momento en que sugirió que el cometa desaparecerá antes de su máximo acercamiento al sol, calculado para el próximo 28 de noviembre.



Según Ferrín, el cometa presentó hasta hace poco un comportamiento peculiar, la desaceleración de su curva de luz; es decir, su brillo se mantuvo constante sin tendencia al aumento desde el mes de enero hasta principios de octubre, un fenómeno sin antecedentes en la astronomía cometaria.

Esa misma característica se presentó también en el cometa C/2002 O4 Hönig, el cual, tras 52 días con la misma intensidad de brillo, se desintegró, lo que hizo concluir al investigador que ISON, al estar más de 270 días con su curva de luz desacelerada, podía correr con la misma suerte.

El objeto, a pesar de que hace un día incrementó un poco su brillo, tendría además varias dificultades para cruzar cerca del sol sin desintegrarse, pues según el grupo Física y Astrofísica Computacional, del cual Ferrín hace parte, “la combinación de temperatura, radiación y mareas puede ser demasiado alta para el cometa, de modo que es probable que no sobreviva el paso cerca del Sol”.

El cometa ISON fue descubierto en septiembre de 2012 por dos astrónomos rusos, quienes al calcular su órbita previeron que pasaría a finales de 2013 a una distancia de solo 1,3 radios solares del Sol, y se afirmó que será el “cometa del siglo”, con un brillo similar al de la luna llena.

Sin embargo, el profesor Ferrín continúa firme en su hipótesis y afirma que el cometa actualmente está cruzando “las líneas rojas” o distancias a las que otros objetos se desintegraron, “no sabemos en qué punto se va a romper, pero él lo va a avisar, cuando la curva de luz se ponga plana es que está a punto”, concluye. (Fuente: AGENCIENCIA/DICYT)
Por Unknown On 8:38 p.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
El telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO ha captado una imagen sorprendentemente detallada de la nebulosa de Toby Jug, una nube de gas y polvo que rodea a una estrella gigante roja. Esta imagen muestra la característica estructura en forma de arco de la nebulosa, la cual, fiel a su nombre (en inglés se denomina “Toby Jug” a las jarras de cerveza con forma de hombre), parece una jarra con asa.

Situada a unos 1.200 años luz de la Tierra, en la constelación austral de Carina (La Quilla), la nebulosa de Toby Jug, formalmente conocida como IC 2220, es un ejemplo de nebulosa de reflexión. Es una nube de gas y polvo iluminada desde el interior por una estrella llamada HD 65750. Esta estrella, de un tipo conocido como gigante roja, tiene cinco veces la masa de nuestro Sol, pero está en una fase mucho más avanzada de su vida, pese a que, en comparación, es joven, ya que cuenta con unos 50 millones de años.



La nebulosa se creó por la estrella, que pierde parte de su masa lanzándola al entorno espacial, formando una nube de gas y polvo a medida que el material se enfría. El polvo consiste en elementos como el carbono y otros componentes simples y resistentes al calor como el dióxido de titanio y el óxido de calcio (cal). En este caso, estudios detallados del objeto en luz infrarroja apuntan a que el componente que más refleja la luz de la estrella es el dióxido de silicio (sílice).

IC 2220 es visible porque la luz de la estrella se refleja por los granos de polvo. Esta estructura de mariposa celeste es casi simétrica, y se extiende a lo largo de un año luz. Esta fase de la vida de una estrella es muy corta y este tipo de objetos son poco comunes.

Las estrellas rojas gigantes son estrellas viejas que se acercan a la fase final de su evolución. Casi han gastado sus reservas de hidrógeno, que desencadena las reacciones que tienen lugar durante la mayor parte de la vida de las estrellas. Esto causa que la atmósfera de la estrella se expanda de forma considerable. Las estrellas como HD 65750 queman una capa de helio que rodea a un núcleo de carbono-oxígeno, a veces acompañados de una capa de hidrógeno más cercana a la superficie de la estrella.

Dentro de miles de millones de años nuestro Sol también alcanzará la fase de gigante roja. Se espera que la atmósfera solar se expanda más allá de la órbita de la Tierra, engullendo a todos los planetas interiores en este proceso. Para entonces, la Tierra no estará en su mejor momento. El gran incremento de radiación y los fuertes vientos estelares que acompañan al proceso de inflación estelar destruirán toda la vida en la Tierra y evaporarán el agua de los océanos antes de que todo el planeta acabe derretido.

Los astrónomos británicos Paul Murdin, David Allen y David Malin le dieron a IC 2220 el apodo de nebulosa de Toby Jug debido a su forma, similar a una antigua jarra inglesa llamada Toby Jug que les era familiar en su juventud.

Esta imagen se obtuvo como parte del programa Joyas Cósmicas de ESO.

ESO
Por Unknown On 11:33 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Mientras que la Tierra tarda poco más de 365 días en dar una vuelta a nuestro Sol, un planeta situado a unos 700 años-luz de nosotros da una vuelta entera a su estrella en unas 8 horas y media, el tiempo aproximado de una jornada de trabajo, o de una buena noche de sueño.

Este planeta, descubierto por científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, Estados Unidos, tiene un tamaño similar al de la Tierra y se llama Kepler 78b. Su periodo orbital tan breve (uno de los más breves detectados hasta la fecha) implica obviamente una gran cercanía a la estrella en torno a la cual gira. El radio orbital del planeta es de apenas unas tres veces el radio de su estrella, y los científicos han estimado que las temperaturas en su superficie pueden superar los 2.700 grados centígrados (unos 5.000 grados Fahrenheit). En un ambiente tan abrasador, la capa superior del planeta probablemente esté derretida por completo, creando un enorme océano de lava.



Lo más meritorio del estudio sobre este planeta es que los científicos fueron capaces de detectar la luz emitida por éste. Es la primera vez que se logra hacer esto con un exoplaneta tan pequeño como Kepler 78b. Esta luz, si se capta con más detalle mediante telescopios más potentes, podría dar a los científicos información detallada sobre la composición de la superficie del planeta y sus propiedades reflectantes.

Kepler 78b está tan cerca de su estrella que los científicos esperan poder medir su influencia gravitacional sobre ella. Esa información se podría usar para medir la masa del planeta, lo que haría que Kepler 78b se convirtiera en el primer exoplaneta de tamaño similar de la Tierra cuya masa es conocida con suficiente certeza.

Pero por si 8 horas y media no parece un periodo orbital lo bastante breve de un planeta alrededor de su estrella, en un estudio separado, miembros de ese mismo grupo, junto con otros investigadores del MIT y otras instituciones, observaron a KOI 1843.03, un exoplaneta no conocido hasta entonces que tiene un período orbital aún más corto: tan sólo 4 horas y 15 minutos. El grupo, dirigido por el físico Saul Rappaport, determinó que para que el planeta mantenga una órbita tan cercana alrededor de su estrella, tendría que ser increíblemente denso, compuesto casi por completo de hierro, porque de lo contrario las enormes fuerzas de marea de su estrella lo despedazarían.

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Por Unknown On 11:30 a.m. | Archivado en , , | Con 0 comentarios
El brillante revoltijo de nubes de gas que podemos ver en esta nueva imagen forma una enorme guardería estelar apodada la Nebulosa de la Gamba. Esta imagen, obtenida con el Telescopio de Sondeo VLT, en el Observatorio Paranal de ESO (Chile) puede ser la más precisa jamás obtenida de este objeto. Muestra grupos de estrellas calientes recién nacidas acurrucadas entre las nubes que componen la nebulosa.



Situada a unos 6.000 años luz de la Tierra, en la constelación de Scorpius (El escorpión), la nebulosa oficialmente conocida como IC 4628 es una enorme región llena de gas y de burbujas de gas oscuro. Esas nubes de gas son regiones de formación estelar que generan brillantes estrellas jóvenes calientes. En luz visible, vemos estas estrellas en colores blancoazulados, pero también emiten una intensa radiación en otras partes del espectro — la mayor parte en el ultravioleta.

Es esa luz ultravioleta de las estrellas la que hace que las nubes de gas brillen. Esta radiación arranca los electrones de los átomos de hidrógeno, que más tarde se recombinarán y desprenderán energía en forma de luz. Durante este proceso, cada elemento químico emite luz en colores determinados, y para el hidrógeno el color predominante es el rojo. IC 4628 es un ejemplo de región HII.

La Nebulosa de la Gamba tiene una extensión de unos 250 años luz, cubriendo un área del cielo equivalente a cuatro veces la de la Luna llena. Pese a su gran tamaño, a menudo ha sido ignorada por los observadores por su debilidad y debido a que la mayor parte de su luz se emite en longitudes de onda que el ojo humano no puede percibir. La nebulosa también es conocida como Gum 56, por el astrónomo australiano Colin Gum, quien publicó un catálogo de regiones HII en 1955.

A lo largo de los últimos millones de años esta región del cielo ha formado numerosas estrellas, tanto individuales como en cúmulos. Hay un gran cúmulo de estrellas disperso, llamado Collinder 316, que se extiende a lo largo de casi toda esta imagen. Este cúmulo forma parte de un conjunto mayor de estrellas luminosas muy calientes. También pueden verse muchas estructuras o cavidades más oscuras, en las que la materia interestelar ha sido expulsada por los potentes vientos, generados por las estrellas calientes cercanas.

Esta imagen se obtuvo con el Telescopio de Sondeo VLT (VST) en el Observatorio Paranal de ESO, en Chile. El VST es el telescopio más grande del mundo diseñado para sondeos del cielo en luz visible. Es un telescopio de última tecnología de 2,6 metros construido en torno a la cámara OmegaCAM, que contiene 32 detectores CCD que, juntos, crean imágenes de 268 megapíxeles. Esta nueva imagen de 24.000 píxeles de ancho es un mosaico de dos de estas imágenes y es una de las imágenes individuales más grandes proporcionadas por ESO hasta el momento.

La imagen forma parte de un detallado sondeo público de una gran parte de la Vía Láctea llamado VPHAS+, que utiliza el poder de VST para buscar nuevos objetos como estrellas jóvenes y nebulosas planetarias. El sondeo también proporcionará mejores imágenes de muchas inmensas y brillantes regiones de formación estelar, como la que protagoniza esta noticia.

Las detalladas imágenes de VST fueron mejoradas, realzando los colores al incluir imágenes adicionales de alta calidad obtenidas con otros filtros. Estas imágenes son obra de Martin Pugh, un hábil astrónomo aficionado que obtuvo sus imágenes desde Australia utilizando telescopios de 32 y 13 centímetros.

ESO
Por Unknown On 9:49 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Algunas investigaciones ya señalaban que la nave lanzada en 1977 había abandonado la burbuja de influencia solar, pero la NASA no lo quería confirmar. Ahora un estudio con la intervención de la institución aporta nuevas evidencias. Los expertos estiman que la perseverante viajera se halla a una distancia equivalente a 125 veces la separación entre la Tierra y el Sol.



Durante los meses de abril y mayo de 2012, los instrumentos de la sonda Voyager 1 de la NASA registraron una densidad de electrones similar a la del medio interestelar que se extiende más allá de los dominios del Sol. El hallazgo parecía confirmar que la nave había escapado a la influencia del astro, sin embargo, aún faltaban datos para disipar la desconfianza de los científicos de la agencia estadounidense.

Varios artículos, entre ellos tres publicados durante el pasado mes de julio en la revista Science, ya apuntaban a la disminución de partículas solares como la evidencia de que la transeúnte galáctica había alcanzado la heliopausa, la zona de transición que actúa como ‘antesala’ de la frontera.

La misma publicación recoge esta semana las pruebas científicas definitivas de que la Voyager 1 rebasó el límite del sistema planetario el 25 de agosto de 2012. “Es la primera vez que logramos alcanzar el medio interestelar, por eso este paso es tan importante”, asegura a SINC Donald A. Guernett, investigador en el departamento de Física y Astronomía de la Universidad de Iowa, una de las tres instituciones estadounidenses participantes en el estudio, junto con el Centro Espacial Goddard de la NASA y la Universidad Católica de América.

Aunque los sensores de la nave robótica, que envían continuamente datos a la Tierra, ya han determinado la composición del medio interestelar, consistente “básicamente en hidrógeno, hidrógeno ionizado (protones) y polvo”, aún “se sabe poco acerca de él y su interacción con el Sol y el gas ionizado o viento solar que rodea a la estrella”, declara el experto.

Fue el registro de una densidad de electrones de 0,08 centímetros cúbicos, dentro de los límites teóricos de la prevista para el plasma interestelar, lo que alertó a Guernett y su equipo de que la Voyager 1 había salido de la heliosfera. Más allá, la heliopausa separa el manto de influencia solar del exterior, más frío y oscuro.

Esta vez los investigadores afrontaron las mediciones con una serie anterior obtenida entre octubre y noviembre de 2012, y detectaron esta disminución en la concentración de partículas. Además, la comparación de la frecuencia de las ondas emitidas cuando los vientos solares alcanzan la cubierta de la heliopausa con los registros de la sonda permitió establecer finalmente la fecha de cruce en torno al 25 de agosto de 2012.

“Ahora que conocemos los datos clave, creemos que este es un gran salto en el estudio del espacio interestelar”, afirma Ed Stone, investigador miembro del Proyecto Voyager en el Instituto de Tecnología de Pasadena, en California. “El equipo necesitaba tiempo para analizar las observaciones e interpretarlas. Ahora, podemos responder a la pregunta que todos nos planteábamos: ‘¿Hemos llegado ya?’ Sí, hemos llegado”.

A pesar de las nuevas pruebas cada vez más fehacientes, los científicos aún no han logrado explicar un fenómeno que sigue sembrando dudas entre los más escépticos: el campo magnético solar continúa ejerciendo su influencia en la nave aun cuando se considera fuera de sus dominios.

“La Voyager 1 se encuentra muy lejos, a una distancia de unas 125 veces la separación entre la Tierra el Sol”, explica Guernett. Según el investigador de la Universidad de Iowa, la nave nunca regresará a nuestro planeta.

“Nos enfrentamos a dos problemas, el agotamiento del suministro energético del sistema y la debilitación de la señal de radio al alejarse cada vez más de la Tierra. Probablemente no podamos seguir utilizando la sonda a partir de 2025”, añade.

Las denominadas Voyager 1 y 2 son dos sondas robóticas lanzadas respectivamente el 5 septiembre y 20 de agosto de 1977, desde Cabo Cañaveral, Florida (EEUU), con el objetivo inicial de explorar Júpiter y Saturno.

Actualmente, tras 36 años alejándose de nuestro planeta, las dos gemelas se encuentran más lejos de la Tierra y el Sol que Plutón, inmersas en la Misión Interestelar Voyager (VIM, por sus siglas en inglés) que estudia los límites del sistema solar. (Fuente: SINC)
Por Unknown On 8:39 p.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
“Una oruga cósmica en busca de un festín”, con esta comparación describen en la página web del Hubble Heritage Project (el proyecto Herencia de Hubble) la que han elegido como imagen del mes: la protoestrella llamada IRAS 20324+4057, a 4.500 años luz de distancia, en la constelación Cygnus (del Cisne).



Seleccionada también como imagen de la semana por la ESA (la Agencia Espacial Europea), esta nube de gas y polvo de un año luz de largo en forma de oruga nos muestra en su interior un momento suspendido en el tiempo del largo proceso de formación de una estrella.

El hecho de que este nudo de gas interestelar y polvo haya ido adoptando forma de oruga se debe al intenso viento procedente de las estrellas cercanas extremadamente brillantes de la asociación Cygnus OB2, a solo unos 15 años luz (lo que se puede apreciar hacia el borde derecho de la imagen). La intensidad del viento estelar y su duración determinarán la masa final de la estrella en formación en el interior de la oruga.

Las observaciones espectroscópicas de esta promesa de estrella señalan que se encuentra en un estado evolutivo muy embrionario, en el que todavía está tratando de recolectar material de la envoltura de gas que la rodea con la esperanza de ir ganando masa. Las protoestrellas en esta región deberían convertirse en jóvenes estrellas con masas de entre una y diez la del Sol. Pero si la radiación erosiva de las estrellas cercanas destruye la envoltura de gas antes de que nuestra protagonista haya acabado de acumular material, su masa final se verá reducida. Solo el tiempo dirá si la estrella resultante que vemos en la imagen será un peso pesado en la zona.

En la producción de esta imagen se utilizaron datos provenientes de la Advanced Camera for Surveys del telescopio espacial Hubble y del telescopio Isaac Newton (INT), este último ubicado en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma, del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) . Los datos del telescopio Isaac Newton fueron obtenidos como parte del INT Photometric H-Alpha Survey (IPHAS), un sondeo astronómico del plano norte de la Vía Láctea.

El Hubble Heritage Project pone a disposición del público un archivo de imágenes captadas por el telescopio espacial Hubble especialmente seleccionadas, mejoradas y explicadas por expertos con el objetivo de resultar divulgativas, educativas e inspiradoras.
Por Unknown On 9:51 a.m. | Archivado en , , | Con 0 comentarios
La Voyager 1, a unas 17 horas-luz de la Tierra, es el objeto de fabricación humana más alejado de nuestro planeta. Habiendo dejado atrás hace años a los planetas de nuestro sistema solar más alejados del Sol, el rumbo de la Voyager 1 ya solo puede llevarla hacia otras estrellas, aunque deberán transcurrir muchos miles de años antes de que pase relativamente cerca de una de ellas.



Como ninguna nave humana ha llegado jamás al espacio interestelar, resulta difícil para la comunidad científica reconocerlo como tal, sobre todo por lo ambiguo de la frontera que separa el espacio que se extiende más allá de todos los planetas de nuestro sistema solar pero que aún pertenece a éste, del espacio que ya corresponde al medio interestelar propiamente dicho. La Voyager 1 ya lleva volando desde hace algún tiempo por una zona extraña del cosmos, donde las lecturas para muchas condiciones físicas son muy distintas a las que eran típicas del medio espacial cuando la nave no estaba aún tan lejos de la Tierra.

Un reanálisis de las últimas observaciones hechas por la Voyager 1 ha llevado a un equipo de científicos dirigido desde la Universidad de Maryland en College Park, Estados Unidos, a plantear que quizá la Voyager 1 ya ha ingresado en el medio interestelar, y que la extraña zona por la viaja la nave no es por tanto una frontera a modo de "tierra de nadie" sino el espacio interestelar propiamente dicho.

El equipo de Marc Swisdak y James F. Drake, de la Universidad de Maryland, y Merav Opher de la Universidad de Boston en  Massachusetts, Estados Unidos, ha elaborado un modelo de la frontera del sistema solar, y de lo que hay más allá, que concuerda con las sucesivas observaciones hechas por la Voyager 1, incluyendo no solo las que se habían predicho, sino también las que han resultado ser una sorpresa para la comunidad científica.

Si el nuevo modelo es correcto, la Voyager 1 salió al espacio interestelar hace poco más de un año, una conclusión que contradice a la defendida por otros científicos, la de que la lejana nave está en una frontera exótica, o "tierra de nadie", entre la zona del cosmos dominada por la influencia local del Sol, y el resto del cosmos galáctico.

Según el nuevo modelo, la dirección del campo magnético interestelar coincide con la del campo magnético proveniente de nuestro Sol, lo que habría contribuido a la dificultad en discernir la salida de la nave al espacio interestelar.

Esa dificultad se ve acrecentada por el hecho evidente de que es difícil reconocer aquello que nunca antes se ha visto. Dado que ninguna nave humana ha llegado anteriormente al espacio interestelar, nadie puede saber cómo es dicho medio con la certeza que da la experiencia.

Probablemente se iniciará ahora un arduo debate sobre si la Voyager 1 ha salido ya, o todavía no, al espacio interestelar. En cualquier caso, es una mera cuestión de tiempo que esta nave, una de las más legendarias de la historia de la astronáutica y todavía en funcionamiento, permita que algún un día, hoy o dentro de unos años, se pueda decir que la humanidad ha ascendido al rango de civilización con presencia interestelar.

Via
Por Unknown On 11:52 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Aunque anunciados como satélites científicos de observación de la Tierra, los tres vehículos lanzados por China el 1 de septiembre, llamados conjuntamente Yaogan-17, corresponderían a una misión militar probablemente similar a los NOSS estadounidenses, es decir, dedicados a la inteligencia electrónica y el reconocimiento.



El despegue, producido a las 19:16 UTC desde Jiuquan, a bordo de un cohete CZ-4C, debió colocar a la carga en una órbita baja. El trío operará desde órbitas muy similares, volando en formación y utilizando sus receptores de radio para localizar emisiones desde la superficie mediante triangulación. Este sistema es útil sobre todo para detectar la posición de buques en alta mar, donde hay pocos puntos de referencia. Además, cada satélite estaría equipado con equipos específicos, para efectuar fotografías ópticas de los objetivos localizados, así como para obtener imágenes de radar.

La misión sería la tercera, después de los Yaogan 9 y 16, en 2010 y 2012, respectivamente, en haber sido lanzada al espacio.
Por Unknown On 10:33 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
En los próximos tres a cuatro meses el campo magnético del Sol, en el que se bañan la Tierra y todos los planetas del Sistema Solar, completará una inversión de polaridad, un proceso que ocurre cada once años, ha informado la agencia espacial estadounidense NASA. «Este cambio tendrá repercusiones en todo el Sistema Solar», ha dicho el físico solar Todd Hoeksema, de la Universidad de Stanford, en California, en declaraciones para la NASA.



La inversión de polaridad -el norte pasará al sur y viceversa- ocurre en la culminación de cada ciclo solar, cuando el magnetismo interno del Sol se reorganiza. Durante esa fase, que los físicos denominan Máximo Solar, las erupciones de energía pueden incrementar los rayos cósmicos y ultravioletas que llegan a la Tierra, y esto puede interferir las comunicaciones por radio y afectar a la temperatura del planeta.

Hoeksema es director del observatorio Solar Wilcox, de Stanford, uno de los pocos del mundo que estudian los campos magnéticos del Sol y han observado este fenómeno desde 1976, un período en el cual han registrado tres inversiones.

Phil Scherrer, otro físico solar de Stanford, ha señalado que lo que ocurre es que «los campos magnéticos polares del Sol se debilitan, quedan en cero, y luego emergen nuevamente con la polaridad opuesta. Es una parte normal del ciclo solar».

La influencia magnética solar, conocida como heliosfera, se extiende a miles de millones de kilómetros más allá de Plutón, y aún la captan las sondas Voyager, lanzadas en 1977 y que ahora rondan el umbral del espacio interestelar.
Por Unknown On 12:42 p.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
Los centauros son cuerpos menores de nuestro sistema solar que han desconcertado a los astrónomos durante mucho tiempo porque parecen tanto asteroides como cometas. Los centauros, que orbitan entre Júpiter y Neptuno, fueron nombrados así en referencia a la mítica criatura, mitad humano y mitad caballo, llamada centauro, debido a la naturaleza dual de estos astros.



Un nuevo estudio realizado a partir de observaciones hechas por el satélite WISE de la NASA, apuntan a un origen cometario para la mayoría de estos objetos, lo que sugiere que provienen de la región más externa del sistema solar. En este contexto, "origen cometario" define a un objeto que probablemente está hecho del mismo material que un cometa, que pudo ser un cometa activo en el pasado (por ejemplo mostrando una cola al estar cerca del Sol), y que podría volver a estar activo nuevamente en el futuro.

Los datos infrarrojos obtenidos en la sección de rastreo de asteroides de la Misión WISE (una sección o submisión llamada NEOWISE) han aportado información reveladora sobre los albedos (reflectividad) de los astros, capaz de ayudar a los astrónomos a clasificar con bastante precisión la población. Las observaciones de la submisión NEOWISE son lo bastante buenas como para desvelar si un centauro tiene una superficie mate y oscura o una brillante que refleja más luz.

Los resultados obtenidos por el equipo de James Bauer, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, y Tommy Grav del Instituto de Ciencia Planetaria en Tucson, Arizona, indican que aproximadamente dos tercios de la población de centauros son cometas, que proceden de los confines helados de nuestro sistema solar. No está claro si el resto son asteroides. Por tanto, los centauros no han perdido su halo de misterio por completo, y habrá que esperar a futuras investigaciones, hechas a partir de datos del rastreo NEOWISE, para aclarar del todo el enigma.

Fuente
Por Unknown On 3:21 p.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
En astronomía, hay pocas cosas que se comparan con un brillante meteoro surcando la titilante bóveda celeste de una noche sin luna. El inesperado destello luminoso añade una pizca de magia a una caminata normal bajo las estrellas. Una nueva investigación realizada por la NASA acaba de identificar la más mágica de todas las noches. "Hemos descubierto que hay una lluvia de meteoros que produce más bolas de fuego que cualquier otra", explica Bill Cooke, quien trabaja para la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides, de la NASA. "Es la lluvia de meteoros Perseidas, la cual alcanzará su máximo entre el 12 y el 13 de agosto".



Empleando una red de cámaras distribuidas en el sur de Estados Unidos, el equipo de Cooke ha estado rastreando la actividad de las bolas de fuego desde el año 2008 y ha acumulado una base de datos que contiene cientos de eventos para analizar. Los datos indican que las Perseidas son las "campeonas de todas las bolas de fuego" entre las lluvias de meteoros anuales.

Una bola de fuego es un meteoro muy brillante, al menos tan brillante como los planetas Júpiter o Venus. Se les puede ver durante cualquier noche, conforme meteoroides aislados entran a la atmósfera de la Tierra. No es inusual ver alguna bola de fuego a intervalos de algunas horas. Sin embargo, las bolas de fuego se vuelven más numerosas cuando la Tierra pasa a través de la corriente de residuos de un cometa. Esto es lo que ocurrirá en agosto.

La lluvia de meteoros Perseidas proviene del cometa Swift–Tuttle. Cada año, de principios a mediados de agosto, la Tierra atraviesa una nube de polvo que el cometa deja atrás al acercarse al Sol. Cuando los meteoroides Perseidas golpean nuestra atmósfera a 212.000 kilómetros por hora (132.000 millas por hora), producen un espectáculo de luces anual que está entre los favoritos de los observadores del cielo nocturno.

Cooke cree que las Perseidas producen muchas bolas de fuego debido al tamaño del cometa que les da origen.

"El cometa Swift–Tuttle tiene un núcleo gigantesco, de unos 26 kilómetros de diámetro", comenta Cooke. "La mayoría de los demás cometas son mucho más pequeños, con núcleos que apenas llegan a unos kilómetros de tamaño. Como resultado, el cometa Swift–Tuttle produce una gran cantidad de meteoroides, muchos de los cuales son lo suficientemente grandes como para producir bolas de fuego".

Cooke recomienda estar alerta las noches del 12 y del 13 de agosto, entre las 10:30 de la noche y las 4:30 de la madrugada, hora local. Antes de la media noche, la tasa de meteoros será un poco baja, y luego se irá incrementando conforme progrese la noche, alcanzando así su máximo antes del amanecer, cuando la constelación Perseo se encuentre alta en el cielo.

Por cada bola de fuego que emane de Perseo, habrá docenas de meteoros normales.

"Trate de alejarse de las luces de la ciudad", recomienda Cooke. "Aunque las bolas de fuego pueden verse desde zonas urbanas, las mucho más numerosas, aunque débiles, Perseidas solo serán visibles desde el campo".

En total, la tasa de meteoros Perseidas en cielos oscuros podría alcanzar los 100 meteoros por hora.
Por Unknown On 3:30 p.m. | Archivado en , , | Con 0 comentarios
Un cohete Delta 4M+(5,4) despegó el 8 de agosto desde Cabo Cañaveral, en Florida, enviando al espacio un satélite de comunicaciones de la red militar WGS. El lanzamiento, producido a las 00:29 UTC, supuso colocar al ingenio en una órbita de transferencia supersincrónica, que se transformará en geoestacionaria dentro de unos días.



El WGS-6, que utiliza repetidores seguros en banda X y Ka, forma parte de la red estadounidense, pero ha sido financiado por Australia, que tendrá acceso a él. El satélite, de 5.987 Kg de peso, fue construido por la compañía Boeing sobre una plataforma BSS-702.