![]() |
| GOCE: el primer sismómetro en órbita |
Los satélites registran los cambios provocados por
los terremotos en la superficie de la Tierra, pero nunca antes habían
sondeado directamente las ondas de un temblor en el espacio – hasta
ahora. GOCE, el satélite de gravedad híper-sensible de la ESA, acaba de
añadir otro logro a su lista de éxitos pioneros.
Los terremotos no solo crean ondas sísmicas que viajan a través del interior de la tierra, los grandes seísmos también hacen que la superficie del planeta vibre como la piel de un tambor. Esto genera ondas de sonido que viajan hacia arriba a través de la atmósfera.
El tamaño de estas ondas cambia, de centímetros en la superficie, a kilómetros en la fina atmósfera a altitudes de 200–300 km.
Solo las ondas de sonido de baja frecuencia – infrasonidos – alcanzan estas alturas. Causan movimientos verticales que expanden y contraen la atmósfera acelerando las partículas del aire.
Los terremotos no solo crean ondas sísmicas que viajan a través del interior de la tierra, los grandes seísmos también hacen que la superficie del planeta vibre como la piel de un tambor. Esto genera ondas de sonido que viajan hacia arriba a través de la atmósfera.
El tamaño de estas ondas cambia, de centímetros en la superficie, a kilómetros en la fina atmósfera a altitudes de 200–300 km.
Solo las ondas de sonido de baja frecuencia – infrasonidos – alcanzan estas alturas. Causan movimientos verticales que expanden y contraen la atmósfera acelerando las partículas del aire.



