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Científicos de la Agencia Espacial Estadounidense (NASA, por sus siglas en inglés), dicen que el robot Curiosity ha encontrado en Marte los elementos químicos básicos que podrían haber sustentado vida primitiva en un pasado distante.

El robot analizaba una muestra de roca sedimentaria que perforó el mes pasado en lo que alguna vez fue el lecho de un río.
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Los investigadores afirman que estos elementos podrían haberse combinado para proveer una posible fuente de energía para microorganismos.

El especialista en Ciencia de la BBC, Jonathan Amos, informa que aún queda por demostrarse que existió vida alguna vez en el planeta rojo. Pero es otra pieza importante del rompecabezas.

En años recientes, los robots que aterrizaron en la superficie marciana han estado analizando rocas que estuvieron en contacto con agua más ácida, un ambiente considerado como menos favorable para la vida.
Fuente: bbc.co.uk
Por Unknown On 12:16 p.m. | Archivado en , , , , , , , , , , , , , , , | Con 0 comentarios

Una cápsula espacial no tripulada de carga que transporta alimentos, equipos científicos y piezas de repuesto llegó este domingo a la Estación Espacial Internacional, un día después de lo previsto.

Expertos de la NASA dijeron que la cápsula, que fue lanzada por una empresa privada de EE.UU., fue capturada con la ayuda de un brazo robótico.

La firma, SpaceX, lanzó con éxito la cápsula Dragon el viernes, pero más tarde informó que su cohete propulsor había tenido un problema poco después de entrar en órbita. El contenido de la cápsula se descargará y se reemplazará con muestras de basura y muestras científicas que deben regresar a la Tierra en un viaje programado para el 25 de marzo.

Fuente: bbc.co.uk
Por Unknown On 10:15 a.m. | Archivado en , , , , , , , , , , , , | Con 0 comentarios
Un equipo liderado por el millonario y exturista del espacio Dennis Tito planea enviar de ida y regreso a una "pareja-prueba" a Marte, en una misión financiada por capital privado.

La Fundación Inspiración Marte planea empezar su misión de un año y medio en enero de 2018.

El grupo ha hecho un estudio en el que asegura que es viable cumplir con ese tipo de misión usando tecnología que ya existe.

A la fundación todavía le hace falta gestionar los fondos para su misión. Entre los involucrados en el proyecto están Jane Poynter, que pasó encerrada dos años en un ecosistema con otras siete personas en 1991, experiencia que describió como "El Jardín del Edén de la nueva era".

Poynter le dijo a la BBC que los diseñadores de la misión desean que la tripulación esté conformada por personas de mayor edad, cuya relación sea capaz de resistir el estrés de vivir en confinamiento por dos años.

"Puedo asegurar, después de haber vivido en el Biósfera 2, que contar con alguien en quien tú confías y quieres enteramente es algo extraordinario", señala Poynter.

La mujer, que terminó casándose con Taber Macallum -uno de los participantes en el Biósfera 2- admite que puede ser un reto para la pareja. Pero cree que el proceso de selección apunta a encontrar "gente resistente capaz de mantener una actitud optimista frente a la adversidad".

El plan consistía en encontrar una pareja de mediana edad porque su salud y fertilidad se podrían ver menos afectados a causa de la radiación a la que se podrían exponer durante la larga misión.

"Ha sido extraordinario desde el punto de vista científico ya que no hemos hecho los mismos avances en vuelos espaciales tripulados", dice Dennis Tito.

La pareja recibirá un entrenamiento extensivo y podrá recurrir a apoyo psicológico durante la misión.

La expectativa de Poynter es que el viaje en pareja a Marte sea "inspirador".

"Queremos que los tripulantes de la nave representen a la Humanidad", dijo. "Queremos que los jóvenes del mundo se sientan identificados en los viajes".

El profesor Chsristopher Riley, historiador del espacio de la Universidad de Lincoln, cree que enviar una pareja a Marte es una buena idea.

"La idea de enviar astronautas mayores que ya tienen hijos, en misiones que duran más tiempo, ha estado rondado hace rato. La razón es que una misión como la que se plantea podría volverlos infértiles".

"Algunas parejas casadas ya han hecho viajes al espacio anteriormente y parece que ha funcionado bien".

Sin embargo, los resultados surgidos del llamado Proyecto Marte 500, sugieren que incluso personas seleccionadas con cuidado tienen probabilidad de sufrir problemas psicológicos en misiones espaciales prolongadas.

La misión viajará directo al planeta rojo y regresará sin amartizar, lo que reduce sustancialmente los costos de la misión. El equipo de Inspiración Marte cree que dentro de cinco años será técnicamente posible enviar una misión de este tipo al espacio.

Están apuntándole a lograrlo en enero de 2018 porque coincide con una acercamiento de Marte a la Tierra, lo que acortaría el viaje a un año y medio -501 días- cuando normalmente tardaría dos o tres años.

Muchos creen que se deben desarrollar nuevas tecnologías que permitan lidiar con los extensos periodos de radiación que implica un viaje como este, y capaz de suplir las necesidades de comida y agua para los tripulantes.

El equipo dice que ha llevado a cabo un estudio de viabilidad para la misión, que será dado a conocer el domingo. Anu Ojha, del Centro Espacial Nacional Británico de Leicester, Reino Unido, conoce el estudio.

Asegura que en teoría es posible ir a Marte y volver con los sistemas Dragon y Falcon Heavy, fabricados por la compañía SpaceX, con sede en California.

Cabos sueltos

Pero las condiciones podrían ser de un espacio reducido y hacinamiento, sin lugar para trajes espaciales presurizados. El informe sugiere que 1.360 kilos de alimentos deshidratados serán suficientes para el viaje, además de 28 kilos de papel higiénico, apenas para una tripulación de dos personas por 500 días.

Según Ojha, el tema de la protección radiológica "se pasa por alto", con la aceptación de que todavía falta explorar más "soluciones creativas" para resolver el tema. Se necesitará también más trabajo para encontrar la manera de convertir la orina en agua.
Dennis Tito

El millonario está financiando parte del proyecto, pero se requiere conseguir mucho más dinero. Los organizadores no han dicho todavía cuánto costaría la misión en total. Hasta ahora se han limitado a decir que es mucho más barato de lo que se podría imaginar.

Poynter confirmó que todavía se requiere conseguir buena parte de los fondos.

Anu Ojha cree que a menos de que 100% de la financiación esté asegurada, la misión nunca dejará el suelo.

"Si un grupo de millonarios se ha comprometido a poner los US$1.000 millones o US$2.000 millones que se requieren, se podría ver la historia hecha realidad en cinco años", aseguró a BBC.

Sin embargo, el profesor Riley es más optimista. "Hay muchos grandes condicionales para lograr esta empresa épica, pero ninguno imposible de financiar, y además hay una gran voluntad de lograrlo".

"Se necesitan inconformes como Tito para que estas cosas ocurran en la historia. El viaje sería tan significativo como la primera circunnavegación de Apolo VIII alrededor de la Luna, la víspera de navidad de 1968, cuando el mundo escuchó las reflexiones de los primeros seres humanos que orbitaron otro mundo.

"Tal vez 50 años después, en 2018, podamos escuchar una transmisión similar desde Marte. Espero que sí".

El esfuerzo representa el más reciente desarrollo de empresas privadas dentro de la exploración espacial. En diciembre pasado, uno de los últimos hombres en la Luna, Harrison Schmitt, dijo a la BBC que creía que la NASA y otras agencias espaciales estatales eran "demasiado ineficientes" para enviar astronautas de nuevo a la Luna.

Fuente: bbc.co.uk
Por Unknown On 9:21 a.m. | Archivado en , , , , , , , , , , , , , , , | Con 0 comentarios
La mañana de primero de febrero de 2003 centenares de personas aguardaban en el Centro Espacial Kennedy de Florida el regreso a la Tierra del trasbordador Columbia. Muchas eran familiares de los siete astronautas que habían pasado 16 días en el espacio en una misión con fines científicos que había transcurrido sin grandes sobresaltos.

Poco antes de la hora prevista para el aterrizaje, en la sala de control de la Agencia Espacial Estadounidense (NASA, por sus siglas en inglés) empezaron a recibir información de los sensores de temperatura de la nave que indicaba que el ala izquierda se estaba calentando en exceso. Minutos más tarde perdieron todo contacto con el trasbordador.

El Columbia se había desintegrado al reingresar en la atmósfera terrestre, causando la muerte de todos sus tripulantes. Los restos de la misión cayeron en un área de centenares de kilómetros sobre los estados de Texas y Luisiana.

Los estadounidenses asistieron con incredulidad a un nuevo accidente de un transbordador, 17 años después de que presenciaran en directo por televisión cómo el Challenger se desintegraba 73 segundos después de despegar con siete astronautas a bordo.

Pasarían meses antes de que los investigadores pudieran determinar qué había causado el accidente del Columbia: una pieza de espuma de uno de los tanques de combustible se desprendió durante el despegue, golpeando el ala izquierda de la nave y abriendo un agujero en la misma que resultaría fatal cuando la nave regresó a la Tierra 16 días después.

Incógnitas

La comisión de investigación que se creó a las pocas horas del accidente tuvo la ardua tarea de responder a las numerosas dudas que surgieron tras la tragedia, que sería determinante en la decisión de las autoridades estadounidenses de poner fin al programa de trasbordadores de la NASA.

¿Por qué se subestimó el peligro que suponía el desprendimiento del trozo de espuma que fue constatado por los técnicos de la NASA a las pocas horas del despegue de la nave? ¿Se podría haber reparado el agujero durante la misión espacial, antes de intentar el regreso a la Tierra? ¿Pudo haberse enviado otro trasbordador al espacio para rescatar a los tripulantes del Columbia?

Scott Hubbard, quien ha trabajado durante más de 30 años para la NASA, formó parte de la Comisión de Investigación del Accidente del Columbia (CAIB, por su siglas en inglés) y coordinó las pruebas que ayudaron a determinar las causas del accidente.

"Fue una investigación muy complicada. En un principio debía durar 30 días y acabó prolongándose durante 7 meses. Nos llevó muchísimo tiempo estar seguros de las causas técnicas del accidente", le explicó Hubbard a BBC Mundo.

"Pasamos meses entrevistando a los integrantes del programa de trasbordadores para tratar de conocer también qué problemas organizativos habían contribuido a la tragedia", señaló Hubbard.

A las pocas horas del lanzamiento del Columbia, los técnicos de la NASA se dieron cuenta analizando las imágenes del despegue, de que una pieza de espuma del tamaño de una maleta pequeña y de unos dos kilogramos de peso se había desprendido del tanque de combustible, impactando en el ala izquierda de la nave.
Explosión del Columbia

El Columbia se desintegró a su entrada en la atmósfera terrestre.

El desprendimiento de fragmentos de espuma protectora era algo habitual en los lanzamientos de los trasbordadores y hasta el momento sólo habían causado daños menores, por lo que muchos en la agencia no le dieron importancia.

Además, nadie estaba seguro de si se había producido algún daño estructural en el Columbia y, en caso de que hubiera sido así, las opciones para repararlo eran prácticamente nulas.


"Nada mas empezar nuestra investigación tras el accidente, con un simple calculo físico, nos dimos cuenta de que el impacto debió ser importante por la velocidad a la que viajaba la nave en el despegue", señala Hubbard.

"Desafortunadamente, en esa época dentro en la NASA no estaban siendo bien asesorados y minimizaron la importancia del impacto. Nosotros en la comisión de investigación nos dimos cuenta de que podía ser algo relevante", explica.

"Además tenían un problema de agenda, ya que debían continuar con el lanzamiento del siguiente un trasbordador. El vuelo del Columbia era simplemente científico y el objetivo principal del programa de trasbordadores era construir la Estación Espacial Internacional (EEI), así que muchos estaban más preocupados por el siguiente vuelo, que debía llevar importantes equipos a la EEI" que por el vuelo del Columbia.


Sospechas 


Los investigadores concluyeron que una pieza de espuma fue la causante de la tragedia.

En los días posteriores al despegue del Columbia, algunos ingenieros de la Agencia Espacial estadounidense dieron a conocer a sus superiores sus sospechas de que el percance con la espuma aislante podía ser más grave de lo que se pensaba.

Durante la misión, pidieron en repetidas ocasiones que se tomaran imágenes satelitales del trasbordador para ver si se había producido algún daño, pero sus solicitudes fueron rechazadas.

"No se sabe si con las imágenes tomadas por los satélites se hubiera detectado el problema", señala Scott Hubbard.

Además, según el experto, los astronautas no contaban con los medios para reparar el agujero.

Otra hipótesis que se barajó tras el accidente fue si hubiera sido posible mandar una misión de rescate en un segundo trasbordador para evacuar a la tripulación del Columbia y traerla de vuelta a la Tierra sana y salva.

Aunque factible, Hubbard cree que la operación -que hubiera requerido el visto bueno de la Casa Blanca- habría sido muy arriesgada y "se habría puesto en peligro la vida de los astronautas que hubieran acudido al rescate".

Desde el inicio de la invesigación, Hubbard estaba convencido de que el desprendimiento de la espuma captado por las cámaras y subestimado por los ingenieros de la NASA tenía algo que ver en el accidente.

Tras meses de negociaciones, consiguió que la NASA accediera a entregarle una serie de placas térmicas protectoras iguales a las que cubrían el ala del Columbia.

El 7 de julio de 2003, frente a las cámaras de televisión y numerosos reporteros, se lanzó con un cañón a unos 800Km/h una pieza de espuma de iguales características a la que impactó contra el Columbia contra una réplica del ala de la nave.

Emociones encontradas

 



Los estadounidenses asistieron con incredulidad al accidente del Columbia.

"Cuando el cañón lanzó la pieza de espuma y apareció un boquete, todo el mundo quedó asombrado. Tuve emociones encontradas. Por un lado me dije '¡Sí! lo hemos comprobado'. Pero luego me sentí mal, ya que fuimos conscientes de lo que había causado la muerte de los astronautas".

La teoría de que un agujero en el ala del trasbordador había hecho que la nave se desintegrara durante su entrada en la atmósfera quedaba así reivindicada.

Las conclusiones de la comisión de investigación fueron concluyentes y la NASA las aceptó sin objeciones.

A raíz del accidente, la estructura organizativa de la agencia estadounidense y sus procedimientos técnicos fueron reformados profundamente, a la vista de la cadena de errores que contribuyeron a la tragedia.

"Probablemente los libros de historia dirán que el accidente y el informe que elaboramos posteriormente tuvieron un papel fundamental en el fin del programa de trasbordadores", concluye Scott Hubbard.

La última misión de un trasbordador de la NASA tuvo lugar en agosto de 2011 y, desde entonces, estas naves que fueron fundamentales en la exploración espacial, han pasado a ser piezas de museo
.

Fuente: bbc.co.uk