Bueno en esta entrada vamos a realizar unos analisis para resolver la conjetura de Beal y llevar cientificamente la Mejor Solución del Proceso a Presentar. Existen Teorias que llevan a dar la Solución mas precisa a esta ecuación, lo que se debe entender es que es un problema exponencial donde se relaciona numeros enteros.
Es una ecuacion euclidiana que relaciona 6 variables en el Espacio.
1. Numero relacionados Mayores a 2
2. Ecuacion de una Esfera
3. Una Ecuacion en el Espacio
4. Variable secuenciales que llevan a un Desarrollo Cientifico
5. Posible Solucion al Proceso.
6. Teoremas y Algoritmos
7. Demostraciones
8. Relación de Ecuaciones
Iniciando con una alternativa de Solución
Elevemos Parametros de X y Y al Cubo
a^3 + b^3 = c^z
Asumimos ese comportamiento Ahora Vamos aplicar Algebra.
a3 + b3 = (a + b)3 - 3 a b (a + b)
(a + b)3 - 3 a b (a + b) = c^z
Z > 2
(a + b)3 - 3 a b (a + b) = c3
(a + b)3 - 3 a b (a + b) - c3 = 0
Comportamiento Espacial
a3 + 3a2b + 3ab2 + b3 - 3 a b (a + b) - c3 = 0
Pero Queda Valor = 2 Exponencial que se debe Reemplazar en Ecuacion para Asumir Teoremas
a3 + 3a3b + 3ab3 + b3 - 3 a3 b3 (a3 + b3) - c3 = 0
Cambiamos Valores para Cumplir el Proceso Alternativa Matematica
Iremos colocando Solucion a este Gran Reto.
Se ha conseguido identificar como tal un nuevo tipo de explosión cósmica
excepcionalmente potente y duradera. El hallazgo sirve de base para la
teoría de que tales supernovas especiales surgen de la violenta muerte
de estrellas supergigantes.
Estas explosiones crean potentes
ráfagas de rayos gamma de alta energía, conocidas como estallidos de
rayos gamma, pero aunque la mayoría de las ráfagas duran alrededor de un
minuto, las de este nuevo tipo pueden durar varias horas.
El
primer ejemplo fue encontrado por los astrónomos el día de Navidad de
2010, pero esa supernova carecía de mediciones lo bastante fiables de
distancia, por lo que quedó sumida en el misterio, con dos teorías
propuestas para explicar su origen que son mutuamente excluyentes.
El
primer modelo propuesto implicaba a un asteroide destrozado por la
gravedad de una densa estrella de neutrones en nuestra galaxia. El
segundo modelo implicaba a una supernova en una galaxia a 3.500 millones
de años-luz de distancia.
Un nuevo estudio realizado por el
equipo de Andrew Levan, de la Universidad de Warwick en el Reino Unido,
ha permitido hallar varios ejemplos más de estas explosiones cósmicas
inusuales, mostrando además que la explosión del Día de Navidad tuvo
lugar en una galaxia situada a una distancia mucho mayor que las
estimadas por las dos teorías propuestas.
Utilizando datos del
telescopio Gemini en Hawái, los científicos han calculado que esta
explosión ultralarga de rayos gamma tuvo que provenir de un sitio
ubicado a unos 7.000 millones años-luz de distancia de la Tierra.
Basándose
en esta información, el equipo de Levan y Nial Tanvir, de la
Universidad de Leicester en el Reino Unido, ha desarrollado una nueva
teoría para explicar lo ocurrido.

Recreación artística de clases de estrellas
implicadas en la generación de estallidos de rayos gamma. La estrella
azul del fondo es la progenitora de una ráfaga de rayos gamma de
duración estándar. Esta estrella tiene una masa de diez o más veces la
masa del Sol, pero con un tamaño comparable. La estrella en primer plano
es la progenitora aparente de una explosión ultralarga de rayos gamma.
Tiene una masa de tal vez 20 veces la del Sol pero es hasta mil veces
más grande. En ambos casos, el estallido de rayos gamma es producido por
un chorro que perfora la estrella, pero en el caso del estallido de
duración ultralarga el mayor tamaño de la estrella crea un chorro que
dura mucho más tiempo. (Imagen: © Mark A. Garlick, para esta noticia de
la Universidad de Warwick)Los autores del nuevo estudio
proponen que este tipo de explosión es causado por una supergigante, una
estrella con 20 veces más masa que el Sol, y que evoluciona hasta
convertirse en una estrella de la clase más brillante del universo y
alcanzar un radio de hasta unos mil millones de kilómetros, o sea cerca
de mil veces el del Sol.
Levan y sus colaboradores creen que las
explosiones de rayos gamma de muy larga duración, como la del día de
Navidad y otras dos explosiones similares, no responden a fenómenos
exóticos, sino que son simplemente el fruto del enorme tamaño de las
supergigantes que entran en la fase de supernova.
Se cree que la
mayoría de las estrellas que crean estallidos de rayos gamma son
relativamente pequeñas y densas, y la explosión que golpea a la estrella
destruye buena parte de ella en cuestión de segundos. En el caso de
estos nuevos estallidos de muy larga duración, la explosión tarda más
tiempo en propagarse a través de la estrella, por lo que la ráfaga de
rayos gamma dura también mucho más.
Información adicional

Una investigación elaborada por científicos del Museo Nacional de
Historia Natural de Reino Unido, ha determinado que hace 10-12 millones
de años había cuatro especies de pingüinos en las costas de África. Este
dato se ha obtenido tras un estudio, publicado en 'Linnean Society',
realizado sobre 17 fragmentos fósiles encontrados a finales de 2010
entre rocas y sedimentos de una excavación en Sudáfrica.
Los hallazgos fósiles representan la evidencia más antigua de estas aves
en África. Anteriormente se habían encontrado restos de entre 5 y 7
millones de años.
Según han explicado los autores del trabajo, los 17 fragmentos de huesos
son piezas de columna vertebral, esternón, alas y patas de varias
especies extintas de pingüinos. Gracias a estos fósiles ahora se sabe
que estas especies se extendieron casi por todo el espectro de tamaños
conocidos, desde un diminuto pingüino de 0,3 metros de altura, hasta una
especie de cerca de 0,9 metros.
Actualmente, solo una especie de pingüinos vive en África: el pingüino
africano (Spheniscus demersus), también conocido como pingüino del Cabo.
Está calificada como una especie en peligro de extinción desde 2010.
Según han explicado los expertos, el número de estas aves ha disminuido
un 80 por ciento en los últimos 50 años y esta situación se debe
principalmente a los vertidos de petróleo y a la pesca excesiva de
sardinas y anchoas, el alimento favorito de este animal.
Sin embargo, los científicos no tienen tan claras las razones de la
extinción de los pingüinos prehistóricos. Las lagunas en el registro
fósil hacen difícil determinar si las desaparición de estas especies
fueron repentinas o graduales.
"Tenemos fósiles de hace 5-7 millones de años y otros de 10-12 millones
de años, pero no sabemos qué pasó en medio", ha explicado uno de los
autores de la investigación, Daniel Thomas, quien ha señalado que
"probablemente el ser humano no tiene la culpa, ya que los humanos
modernos llegaron a Sudáfrica cuando estos pingüinos ya habían
desaparecido".
Entre las causas que se barajan, la más probable, según los científicos,
es que la subida y bajada del nivel del mar terminó por eliminar los
lugares seguros para la anidación. Aunque los pingüinos pasan la mayor
parte de su vida nadando en el océano, utilizan islas cercanas a la
costa para construir sus nidos y criar a sus polluelos.
Reconstrucciones de la superficie terrestre sugieren que hace 5 millones
de años el nivel del mar en la costa de Sudáfrica era 90 metros más
alto de lo que es hoy, inundando las zonas bajas y convirtiendo la
región en una red de islas. Una mayor cantidad de islas implicaba más
playas donde poder tener las crías y mantenerlas a salvo de los
depredadores del continente.
Sin embargo, con la reducción del nivel del mar, las islas se volvieron a
conectar al continente por puentes de tierra, lo que habría acabado con
las playas de anidación y facilitado el acceso a los depredadores.