Por Unknown On 1:54 a.m. | Archivado en , | Con 0 comentarios
El esqueleto completo y muy bien conservado de un nuevo dinosaurio emplumado del Jurásico Medio cambia algunas ideas previas sobre el origen y evolución de las aves. Este nuevo fósil, llamado Aurornis xui, es el más antiguo de los avialanos que incluye aves y dinosaurios cercanos y vuelve a incluir a Archaeopteryx en este grupo.



Aurornis xui –del latín Aurora y Ornis, pájaro del amanecer es el nombre con el que han bautizado al dinosaurio avialano más antiguo encontrado hasta la fecha, gracias a un fósil completo, perteneciente al Jurásico Medio y descubierto en la provincia de Liaoning (China).

El descubrimiento, publicado hoy en Nature, también devuelve a Archaeopteryx al grupo Avialae que incluye a las aves y a sus parientes más cercanos–. Este nuevo fósil también aclara la clasificación de otros dinosaurios parecidos a aves como Troodon.

Científicos del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales han analizado este dinosaurio y, tras compararlo con otros avialanos, han confirmado que tanto el nuevo Aurornis xui como el clásico Archaeopteryx pertenecen al grupo Avialae.

Además, el estudio coloca a Troodontidae, otra familia de dinosaurios parecidos a aves, como grupo hermano de los avialanos. Los autores también sugieren que la diversificación de las aves tuvo lugar en Asia durante el final del Jurásico Medio.

El dilema de Archaeopteryx

No existe un consenso entre los paleontólogos sobre la posición de Archaeopteryx, ya que según la definición de ave que se elija este famoso animal podría o no ser un ave.

La comparación de Aurornis con Archaeopteryx sitúa a ambos dentro del grupo Avialae. Este grupo, definido por Gauthier en 1986, engloba aquellas especies que están más cerca de las aves que del dinosaurio Deinonychus.

De esta forma, Aurornis sería el avialano más antiguo, y Archaeopteryx uno de los puntos de divergencia más antiguos dentro del grupo.
Por Unknown On 9:30 a.m. | Archivado en , , , , | Con 0 comentarios


Según las estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas, la población mundial en 2100 se moverá en un horquilla entre los 15.800 millones de personas para la estimación más alta, y los 6.200 millones para la más baja, una cifra incluso por debajo de los 7.000 millones actuales.

Un modelo matemático desarrollado por un equipo de las universidades Autónoma de Madrid (UAM) y CEU-San Pablo (España) parece confirmar la estimación más baja, así como un descenso en el número de habitantes de la Tierra a partir de mediados de este siglo XXI.

Para realizar el estudio, que publica la revista Simulation, se han utilizado las series de población que ofrece la ONU entre los años 1950 y 2100. Después se han aplicado ecuaciones matemáticas que se usan en ámbitos científicos como la física de la materia condensada.

“Se trata de un modelo que describe la evolución de un sistema de dos niveles en el que hay una probabilidad de paso de uno a otro”, explica a SINC Félix F. Muñoz, investigador de la UAM y coautor del trabajo.

El equipo ha considerado la Tierra como un sistema cerrado y finito, donde no afecta que haya migraciones de personas en su interior, y donde se cumple el principio fundamental de conservación de la masa –biomasa en este caso– y la energía.

“Dentro de este principio general, las variables que limitan la zona superior e inferior de los dos niveles del sistema son las tasas de natalidad y de mortalidad”, señala Muñoz, quien recuerda el cambio que ha habido en la relación entre las dos variables a lo largo del último siglo.

“Partimos de una situación general de alta natalidad y alta mortalidad, con un crecimiento lento a favor de la primera –añade–, pero de pronto cae la mortalidad en la segunda mitad del siglo XX por las mejoras sanitarias y el aumento de la esperanza de vida, y parece que la población va a crecer mucho. Sin embargo en las tres últimas décadas también desciende mucho el número de niños que nacen en el mundo”.

La curva sigmoidea –en forma de S– del modelo refleja esta situación, con un punto de inflexión a mediados de los 80 del siglo pasado, donde la población comienza reducir su velocidad de crecimiento hasta llegar a estabilizarse en torno al año 2050.

Los datos también reflejan la tendencia a la baja en la serie de previsiones de la ONU. “La sobrepoblación era un fantasma en los 60 y 70, pero históricamente se han ido cumpliendo las previsiones de la variante de baja fertilidad de Naciones Unidas”, destaca Muñoz.

En una fecha tan cercana como 1992 se preveía que para 2010 habría 7.170 millones de habitantes en la Tierra, en lugar de los 6.800 millones reales. De hecho, la tasa de fertilidad ha caído más de un 40% desde 1950.

“Este trabajo es un elemento más de juicio para el debate, aunque nosotros no entramos en las importantes consecuencias económicas, demográficas y políticas que puede suponer la estabilización y envejecimiento de la población mundial”, concluye el investigador.